Alqvimia trae Spas a México con aceites de Cleopatra

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Por:

Héctor León

La belleza no es más que la expresión de la eficacia, decía el poeta americano R. W. Emerson (1803-1832); y la tan llevada y traída belleza interna, aquella donde reposa la salud y abreva de los aceites esenciales de origen milenarios de la naturaleza, y que mediante la unción y frotación circular en la piel, ejercen acción terapéutica para dar seguridad a la propia belleza: aquella que aflora cuando su eficacia se expresa, ciertamente.

Ahora, Alqvimia, empresa de Girona, Cataluña, al pie de los Pirineos, llega a México con sus aceites y productos para Spas, innovando en la producción de aceites vegetales y esenciales ecológicos, sin derivados del petróleo, y con una filosofía que reconoce el equilibrio perfecto entre la armonía espiritual, que otorgan los aromas de lavanda, limón, almendras, mirra...

Lustrar el velo del alma, la piel

Abogando por la feminidad, la sostenibilidad y la economía humanizada, según su creador, Idil Lizcano, un auténtico perfumista que hace 30 años, al estilo de la novela El Perfume, de Patrick Süskind, con talento nato, creó verdaderos aceites compuestos para el descanso del cuerpo, buscando en las antiguas alpujarras granadinas, a las perfumerías tradicionales de París.

Textura y aroma, piel de seda y brillantez. Milenariamente, los aceites naturales han conformado la sabiduría para sentirse bien, antistress, dormir mejor, antiinsomnio y relajar terapéuticamente mediante el olor natural de la mujer y su poder femenino. Ése es el secreto y objeto de los aceites de antiguas recetas de perfumistas y alquímicas de Alqvimia. Hacer relucir la belleza absoluta a través y más allá de la piel: el velo del alma, decían los griegos.

El espíritu sublime de los aromas de las plantas, que de su botánica otorgan la energía en efecto generosa: cerrar los ojos y adorar la esencia y atrapar su fuerza. Sin parafinas ni silicona, ni experimentación animal, afirman. Así el espíritu de la planta llega directo, robusto y con respeto. Oler y dejarse llevar por aguas de flores, aceites puros, aceites vegetales de la primera prensada, miel de flores silvestres, azúcares naturales y en envases reciclables.

El Maridaje y la orgía de los aromas a la mesa en Kaah Siis

Aceites a la mesa y muestras de papel con diversos aceites, la mayoría cítricos; el maridaje para la presentación de Alqvimia con la comida del restaurante Kaah Siis, del chef Israel Montero, con el primer plato, una tostada de quelites chinamperos, donde el polvo de flores y el aceite de oliva, es rociado con limón Meyer, por la mano de Montero, que inunda el ambiente: la fragancia es aceite antistress de Alqvimia, a base de lavanda y aromas de naranjos.

La experiencia sensorial continúa con los aceites frotados en el torso de la mano, cada aroma cambia con el pH de los cuerpos; cada bocado con el tequila Tres Generaciones plata, reposado y añejo, de los maridajes de Sensaciones Cítricas y el vino Ghost Pines Chardonnnnay y Zinfandel, son sublimados con diferentes aceites, como alcohol de Romero, agua de la Reina de Hungría, aceite de hierba de San Juan o aceites de almendras.

Acoplados a la jícama, trucha ahumada, costilla de ternera, cilantro, dulce de cacao y pinole, maridado con Eterna Juventud de Alqvimia y Ron Botrán 15 años.

Los juegos de Alqvimia se integran en: Eternal Youth, antiedad; Absolutely Beauty, regenerador; Reina de Egipto, inspirado en la mirra de Cleopatra e inspira fuerza interior; Seductive Man, muy sensual, y Vitalidad, energía sexual.

La Empresa con presencia en Hong-Kong, Japón, Taiwán, Malaysia, India, Francia,Portugal, China, Holanda, República Checa y Suecia llega este año a México

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