Descalabro para la BMV

Multado con 6 millones de pesos por irse de fiesta
Por:
  • larazon

Los inversionistas bursátiles siguen vendiendo acciones temerosos porque predomine un lento ritmo de crecimiento económico global. La Bolsa Mexicana de Valores perdió ayer 2.47 por ciento y se ubicó al cierre de operaciones en las 31,245.83 unidades, nivel que implica un descenso nominal para el año de 2.72 por ciento y de 1.21 por ciento en dólares.

Desde el inicio de operaciones, en Asía se registraron transferencias de dinero del mercado accionario hacia el mercado de deuda después de que se diera a conocer que el sector manufacturero asiático presentó una menor actividad en mayo respecto al mes previo.

El temor por la desaceleración económica global se acentuó con las expectativas menores por parte de los analistas europeos que esperan que la actividad manufacturera de la zona también se reduzca en mayo.

Además, los inversionistas incorporaron al tono bajista la reducción a la nota soberana que le hizo Fitch a España el viernes y las declaraciones que hizo ayer el Banco Central Europeo (BCE) respecto a que los bancos de la región enfrentan la reducción de su capital en otros 239 mil millones de dólares, derivado de una menor colocación de crédito .

Estos datos diluyeron los efectos positivos que deberían producir las cifras estadounidenses. El sector manufacturero creció en mayo por décimo mes consecutivo y el empleo aumentó ligeramente, logrando establecer su mejor nivel en seis años, y el gasto en construcción (de abril) registró su mayor avance mensual en 10 años.

Así las cosas, los participantes del mercado financiero volvieron a buscar refugio en los bonos de gobierno. Mientras el mercado accionario global bajó en promedio 1 por ciento, la tasa de interés de los bonos del Tesoro a 10 años se mantuvo estable en 4.20 por ciento.

En semanas pasadas la tasa de los bonos del Tesoro bajaban en más de cinco puntos base ante un ataque de aversión al riesgo, pero ahora los inversionistas buscando rentabilidad y seguridad, por lo que están diversificando sus carteras entre el mercado estadounidense y algunos mercados emergentes como el nuestro.

Lo cual explica el descenso que presentó la tasa de interés del bono a 10 años de 7.29 a 7.23 por ciento, y justifica que el peso recuperara 3 centavos frente al dólar. En lo que va del año, el rendimiento del bono a 10 años ha bajado 77 puntos base y la tasa de cambio ha disminuido en 18.20 centavos.

El mercado local también se apoyó en mejores previsiones económicas. El consenso de analistas económicos nacionales estima que la actividad productiva de México crecerá este año 4.30 por ciento y se generarán 514 mil nuevos empleos.

Asimismo, esperan que la inflación baje a 4.94 por ciento, lo cual garantiza que la tasa de referencia se mantendrá en el nivel de 4.50 por ciento en lo que resta del año.

 El antídoto a la volatilidad. El antídoto para la volatilidad son las cifras económicas positivas. Las estadounidenses y chinas son la de mayor interés por que estos países son los grandes consumidores del mundo, y ahora porque es necesario saber si Europa está presionando el crecimiento de la demanda global.

Dadas las condiciones financieras que dominan a Europa, es lógico ver como se encarezca el crédito a pesar de que la tasa de referencia se mantenga en niveles de 1 por ciento (lo cual no incentiva a la inversión productivas), y disminuya el gasto familiar (dados los ajustes a la tributación y a los salarios), factores que frenarán la demanda, la interna seguramente, y el impacto sobre la externa está por verse.

irasema.andres@3.80.3.65