Miércoles 30.09.2020 - 00:15

Ni amnistia ni impunidad

El problema jurídico-laboral por el Covid-19
Por:

“Tengo la intención de dotar después

de mi muerte un gran fondo para la

promoción de la paz, pero soy

escéptico en cuanto a sus resultados”

Alfred Nobel

Amnistía, según la Real Academia Española, significa: “Perdón de cierto tipo de delitos, que extingue la responsabilidad de sus autores”. Por lo cual en estos tiempos electorales ha causado mucho revuelo, en virtud de que AMLO, la ha propuesto en varios discursos, pero sin que haya explicado claramente en que consiste.

En la historia de nuestro país y de Latinoamérica hay varios casos de leyes de amnistía, como la de Argentina de 1986, en la cual el Presidente Raúl Alfonsín, decreta, por medio de la llamada Ley de Punto Final, que todos los delitos por desaparición forzada, detención ilegal, tortura y homicidios agravados, quedaban cancelados y todas las investigaciones detenidas, para que con ello se contribuyera a una mejor convivencia política, y que de está forma los militares estuvieran tranquilos, por no ser investigados ni juzgados.

También, en Colombia en el 2005, el Presidente Álvaro Uribe, promovió la llamada Ley de Justicia y Paz, por la cual se facilita la desmovilización de los grupos de autodefensas o paramilitares, y con ello se promovió el retorno a sus lugares de origen, para que no sean perseguidos ni juzgados, todos aquellos que participaron en la guerrilla contra el gobierno colombiano.

En México, en el siglo XX bajo el gobierno de Lázaro Cárdenas, en el año de 1937, y después de la consolidación de la república, lograda tras varios asesinatos y luchas entre diversos grupos políticos, el Presidente decreta la llamada Ley del Indulto, por la cual perdona a todos lo que formaban parte de movimientos de rebelión armada contra el gobierno, cancelando todos los procesos penales en su contra, y con ello se logra la paz del país y con ello los grupos antagónicos a su gobierno se encuentren tranquilos.

En el año de 1978, bajo el gobierno de José López Portillo, se decreta la Ley de Amnistía, por la cual se exonera de responsabilidad a todos los grupos armados que han actuado contra el gobierno, como lo fue la Liga 23 de septiembre, la cual luchó por formar un partido y un ejercito revolucionario para la toma del poder político en favor del proletariado, y que por ello fue perseguida, con la cual el gobierno perdonó y canceló todas las investigaciones y juicios en su contra.

Actualmente y ante las elecciones a la presidencia de la República, tenemos una propuesta de Ley de Amnistía, sin embargo las condiciones y los motivos son otros, puesto que en la actualidad no hay movimientos revolucionarios o guerrilleros que se conozcan, y lo que tenemos son unos poderosos grupos de narcotraficantes que tienen al país en el caos, con miles de asesinatos, secuestros, y al Estado contra la pared, además de que la mayoría de nuestras policías y tribunales están cooptados por el poder del narco.

Las Leyes de Amnistía, que se conocen se han producido por condiciones políticas, pero no por cuestiones de seguridad ni para perdonar a los carteles de la droga, por lo cual sería inoperante puesto que, en principio, todo dueño de un negocio boyante, no tendría deseos de adherirse a la amnistía, y mucho menos retirarse, cuando tienen todas las condiciones para seguir creciendo. Por ello lo que necesitamos, es que no haya impunidad y que haya un estado de derecho. (continuará la próxima semana)