Precios de gasolinas: ¿mayor inflación o sacrificio fiscal?

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Por:
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En enero próximo comenzará la liberación del mercado de gasolinas en México. Ello tendrá un impacto directo sobre el precio del energético, que lo más probable es que sea al alza. No obstante, existe una probabilidad importante de que la liberalización del precio será parcial, debido a la necesidad de mitigar el impacto inflacionario que supone la medida. En este sentido, liberalizar parcialmente y bajo cualquier esquema (v.g. por regiones en función del nivel de competencia y determinación de costos), supone mantener el subsidio fiscal.

Ya han sido publicados distintos cálculos que muestran que el costo de la gasolina es actualmente mayor a su precio. Ello, debido entre otros factores a la carga tributaria, que para el caso de la gasolina “magna” es actualmente de 39% del precio actual, y es un componente fijo (IEPS, IEPS de combustibles fósiles, IVA e Impulso Fiscal). A esta base tributaria en el costo de gasolinas hay que agregar el precio de la referencia internacional, el margen de operación y el costo logístico.

Desafortunadamente, a la fecha no están claras las condiciones bajo las cuales se llevará a cabo el proceso de liberalización del precio de la gasolina. No obstante, un ejercicio interesante consiste en estimar cuáles serían los niveles del precio del energético bajo el supuesto de una liberalización total del precio. Para ello, supongo: (1) que el precio de referencia internacional camina conforme la evolución del precio spot en el mercado de futuros; (2) la estacionalidad que rige al precio en Estados Unidos es la misma que se adopta para la determinación del precio de referencia en México; y (3) se mantiene la actual estructura tributaria, con excepción del llamado “impulso fiscal” que actualmente opera como un subsidio de 50 centavos por cada litro de gasolina.

Sobre esta base, y considerando el precio de la gasolina magna, los cálculos apuntan a que en un escenario de liberalización total, el precio podría alcanzar en enero un nivel de 15.82 pesos por litro, es decir, un incremento de 13.2% sobre el nivel actual de 13.98 pesos. Asimismo, en virtud de que de acuerdo al patrón estacional referido, los niveles actuales del precio spot son los menores en la primera y última parte del año, podrían registrarse aumentos importantes a partir de finales del segundo trimestre, llegando el precio promedio en el año hasta 16.6 pesos por litro, 22.5% arriba del nivel de este año (13.6 pesos por litro). Con ello, el impacto sobre la inflación general sería de aproximadamente 95 puntos base (suponemos incrementos similares para la gasolina “Premium”) en diciembre del año siguiente. A ello habría que añadir el impacto sobre otros bienes cuya determinación de su precio depende de manera directa de las cotizaciones de la gasolina (por ejemplo, taxis y transporte de personas en general). Estimo en este rubro es de 15 puntos base adicionales. Cabe notar que no estamos considerando efectos inflacionarios de segundo orden en nuestra estimación.

Se trata en consecuencia de incrementos importantes en el precio de la gasolina, derivados de un escenario de liberalización total del precio. No obstante, habrá que ver la naturaleza de la liberalización y hasta cuánto están dispuestas las autoridades a realizar el subsidio fiscal correspondiente. Felices fiestas y próspero 2017 a todos los lectores de La Razón.

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