Jueves 26.11.2020 - 03:14

El sismo evidenció a constructoras

“En un país desigual las mujeres somos el blanco de la violencia”
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El sismo del pasado 19 de septiembre de la Ciudad de México ha dejado al descubierto las irregularidades que han cometidos muchas constructoras y el mar de corrupción que se ha manejado alrededor de estas.

Este mismo año, antes del sismo, las autoridades de la Ciudad de México habían comenzado a luchar en contra de este mal; en algunos casos alcanzó para prevenir. En otros, por desgracia no.

En junio pasado, el titular de la Procuraduría Ambiental y del Ordenamiento Territorial (PAOT), Miguel Ángel Cansino Aguilar, advirtió que la dependencia a su cargo arrancaría la demolición de todas las edificaciones irregulares de la Ciudad de México.

Unas semanas más tarde, el 26 de julio, Meyer Klip, consejero presidente del Instituto de Verificación Administrativa (INVEA), anunciaba la demolición de 53 construcciones irregulares de las 100 detectadas en 11 delegaciones, debido a que violaban el uso de suelo donde se ubicaban.

Cada demolición costaría promedio de entre 2 y 7 millones de pesos, pues eran en su mayoría edificios casi terminados.

Lo más irónico del caso, es que en la colonia Roma, la cual fue una de las más afectadas por el sismo, ya se tenía detectadas diversas edificaciones fuera de la ley.

En el caso específico de la Roma Norte, además de violar la altura de construcción permitida, vecinos habían detectado que las inmobiliarias estaban tirando casas del siglo XX, protegidas por el Instituto Nacional de Bellas Artes, además que identificaron por lo menos 20 construcciones ilegales.

En la calle Mérida de la colonia Roma Norte, 2 pisos fueron demolidos por violar las normas de construcción. Esta demolición empezó desde le pasado 13 de julio y finalizará a principios de septiembre.

El sismo del pasado 19 de septiembre dejo 38 edificios colapsados tan solo en la Ciudad de México, y hay más de tres mil 800 edificios que fueron daños y estan siendo revisados por protección civil.

Hoy en la Ciudad de México hay por lo menos 321 edificios que podrían colapsar en cualquier momento.

La mayoría de los edificios que han sufrido daños severos son inmuebles construidos previo al terremoto de 1985, pero hay varios casos de edificios nuevos.

Peritos expertos en la materia afirman que los edificios que se cayeron “o fueron construidos antes de 1985, o fueron mal construidos.”

Los lineamientos de construcción cambiaron a raíz del sismo del 85. Por ejemplo antes se construía y sobre muros y se ponían las lozas. Hoy el reglamento exige que se distribuyan las cargas.

Los edificios nuevos que se desplomaron, obviamente violaron las normas de construcción como por ejemplo el edificio Bretaña en la Colonia Zacahuitzco, construido por una empresa llamada Dijon S.A.P.I. de Cv, quienes compraron una casa y sobre esa estructura aumentaron 2 pisos más y los hicieron departamentos.

Esta edificación se hizo sin permiso alguno, al igual que las ampliaciones en el inmueble del Colegió Rébsamen.

Pero no es el único caso, otro es el del edificio 238 de la Calle de Nuevo León en la Col. Hipódromo Condesa, mismo que se construyó con una serie de irregularidades. Desde el pasado mes de enero se habían ya presentado solicitudes ante autoridades para que el inmueble se demoliera.

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Otro es el edificio ubicado en la Colonia Portales entre el Eje Siete Sur y Emiliano Zapata, que era habitado apenas desde enero de este año. Cuando lo anunciaron para vender los departamentos, lo hicieron como muchas veces lo hacen las constructoras con mentiras. Afirmaban que el inmueble era de último en tecnología, estructura de acero y a la vez ligero ecológico y resistente. El problema es que durante el pasado sismo una cuarta parte del inmueble se cayó, por que le hacían falta columnas de resistencia.

Otro edificio nuevo que colapso fue el residencial San José ubicado en el #56 del Eje 7 Sur Emiliano Zapata, colonia Portales, que tenía 6 pisos y 24 departamentos, construido por una empresa llamada “Canada Building Group”. La empresa solamente respondió a los propietarios vía e mail que los sismos son “eventos fortuitos” y “no se puede hacer nada”.

Lo mismo sucede con el edificio ubicado en insurgentes norte que ha sido muy dañado y que apenas tiene cuatro años de construido y ahora esta inservible.

Esta el edificio de Carso Alameda. Construido en Avenida Juárez 54, frente a la Alameda Central de CDMX. Este proyecto inmobiliario sufrió severos daños en los 100 departamentos, a pesar de tener menos de cinco años de antigüedad.

Otro ubicado en Callejón del 57 número 1, en la esquina de Donceles, a espaldas del Munal. Fue desalojado el 21 de septiembre. El edificio es de cuatro niveles más cuartos en la azotea, pertenece al Centro Histórico de la Ciudad de México, S.A. de C.V, inmobiliaria del Grupo Carso.

Uno más es Spazio Cuauhtémoc, en la colonia Narvarte, que es una torre de departamentos seminuevos, construidos por la inmobiliaria Baita. En 2016 los vecinos ya habían colgado una manta en la fachada acusando a la constructora de incumplir lo prometido.

Construir edificios es un gran negocio de para cualquiera, sobretodo cuando utilizan materiales de baja calidad y hacen más pisos a los permitidos. Tan buen negocio ha sido, que ha alcanzado para sobornar a los distintos inspectores y pagar multas cuando una obra es clausurada.

Es entendible que algunos edificios antiguos y con daños del 85 pudieran derrumbarse, pero que nuevas estructuras se caigan por como han sido construidas y que tengan daño estructural es imperdonable.