Sábado 11.07.2020 - 23:06

Sustituto antisocial

JJ Macías, apenado por narración de comentarista de Multimedios
Por:

Daniel Alonso

Después de 21 meses al frente de la Selección Mexicana, Miguel Herrera se fue por la peor de las puertas, la de la vergüenza. El altercado con Christian Martinoli fue su obra maestra la cual horneó a fuego lento desde que culminó el Mundial de Brasil. Los fetiches favoritos del Piojo, y que sirvieron para encender la leña, fueron: las redes sociales, la explotación de Televisa de su imagen y el ego.

“No soy guapo, pero estoy de moda”, afirmaba Herrera deslumbrado por todos los reflectores que se ganó por sus apasionados festejos durante la pasada Copa del Mundo. Así, poco a poco se transformó en un ‘selfie adicto’, pero ¿qué son estas fotos sin twitter?

Y ¿cómo se puede ser famoso sin ser estrella en la televisión? Uno de los tormentos psicosociales que más nos azota hoy en día es la necesidad incontenible de ser visto; pero el Piojo abusó y también, un poco en su defensa, abusaron de él.

Ahora, las discusiones entre dueños y directivos de la Federación Mexicana en busca del nuevo entrenador nacional han iniciado; bien sabemos que para que se dé una verdadera revolución en nuestro futbol muchos de ellos deberían irse.

Sus prácticas arcaicas y primitivas son candados inviolables que no permiten que nuestro amado deporte evolucione. Para ejemplo, sólo basta escuchar detenidamente la conferencia de prensa del señor Decio de María en donde anunció el cese de Miguel Herrera.

Más allá de la involuntaria asociación a los discursos del ex presidente López Portillo que culminaban con una garganta entrecortada y lágrimas de cocodrilo, lo expuesto por Decio preocupa porque deja en claro que el próximo proceso, sea cual sea el técnico nacional, está destinado a fracasar.

El nuevo presidente de la Federación dejó claro que los patrocinadores son realmente los dueños de la Selección y los contratos son, y serán prioridad.

Con estas premisas, vamos descartando a técnicos como Marcelo Bielsa, quien no parecía inalcanzable y cuyo modelo de trabajo es de reconocidos resultados, ya que el argentino gusta por mantenerse actualizado en metodologías deportivas y, sobre todo, su adicción no está centrada en los reflectores, sino en el trabajo duro. He ahí el problema para fichar a Bielsa.

¿Podemos soñar con Carlo Ancelotti o Jürgen Klopp? Entrenadores top y que se encuentran libres de compromiso. La respuesta es la misma. Dinero sobra en la caja fuerte de la FMF para cubrir las expectativas de ambos técnicos; sin ir lejos, los casi 10 millones de dólares que se embolsó Herrera lo dice todo; sin embargo la ideología de trabajo y la poca disposición de varios personajes de pantalón largo es la mayor carencia en nuestro país y difícilmente vendrá uno de ellos.

Sólo queda esperar que el nuevo técnico tricolor sea lo suficientemente antisocial, que pueda sortear la saturación mediática que casi siempre enferma la mente y así pueda llevar a México a un nuevo Mundial, porque el camino no será nada fácil.