Un legado cultural

Gonzalo Celorio deposita su legado en el Instituto Cervantes

Amor propio fue el legado que el escritor mexicano Gonzalo Celorio, galardonado con el Premio Cervantes, depositó ayer en la Casa de las Letras del Instituto Cervantes, en España

EL ESCRITOR, ayer al dejar algunos de sus acervos en España.
EL ESCRITOR, ayer al dejar algunos de sus acervos en España. Foto: IInstituto Cervantes

LA COPIA de una carta enviada por la cantante Sara Montiel, la correspondencia que mantuvo con la fallecida editora Beatriz de Moura y su primera novela, Amor propio, fue el legado que el escritor mexicano Gonzalo Celorio, galardonado con el Premio Cervantes, depositó ayer en la Casa de las Letras del Instituto Cervantes, en España, detalló el organismo.

  • EL TIP: ENTREGÓ CARTAS de escritores que celebran la aparición de Amor propio, como Alfredo Bryce Echenique o María Luisa Puga.

“Agradezco la generosidad de acoger este legado y de haberme cedido la iniciativa para elegir entre mis papeles algunos que pudieran resultar interesantes. Por lo menos son textos y documentos muy valiosos para mí”, expresó el también catedrático.

Los valiosos documentos quedaron en la caja número 1474, donde también entregó dos fotos de Armando Salas Portugal de la fachada de la Catedral de México, sobre la cual se montó la portada del disco El último cuplé de Sara Montiel.

De las misivas con la editora de Tusquets Beatriz de Moura, dejó las del periodo comprendido entre 1991 y 1992. “Fue una correspondencia muy nutrida, pero lo que más me entusiasmó fue contar con el beneplácito de Beatriz de Moura, a quien le debo mucho en mi vida literaria: confió en mi escritura y me abrió las puertas de este sello editorial tan prestigioso. Tusquets es mi casa, una editorial realmente extraordinaria y una referencia de calidad que, como decía la propia Beatriz, nunca dio gato por liebre”, compartió.

También legó manuscritos originales de los textos que integran Modus operandi. Además de una crónica de viaje al norte de España, del 18 de octubre al 9 de noviembre de 2002.

Durante el acto, Luis García Montero, director del Instituto Cervantes, destacó: “Los que hemos nacido en la lengua española tenemos muchos motivos de gratitud para Celorio”.