Muestra se inaugura hoy

Insólita mirada de Kati Horna llega a Bellas Artes

ES LA PRIMERA retrospectiva de gran escala en la CDMX; incluye fotorreportajes, imágenes intervenidas, cartas y objetos de la vida cotidiana de la célebre creadora

Fotografía de la serie Paraísos artificiales, 1962
Fotografía de la serie Paraísos artificiales, 1962 Foto: Adriana Góchez|La Razón

La mirada de la fotógrafa Kati Horna (1912-2000) se refleja en su totalidad en la considerada, primera muestra retrospectiva de gran escala en la Ciudad de México.

Reúne desde sus primeros trabajos retratando mercados de pulgas en París, Francia, hasta su exploración en el surrealismo, las imágenes en la Guerra Civil española y su llegada a nuestro país, nación en la que encontró mayor libertad creativa. Se conjunta su ojo como fotoperiodista y como artista al crear fotomontajes o construcciones visuales poéticas.

Las imágenes se exhiben en Kati Horna. Lo insólito es lo cotidiano, que es la primera muestra individual de la fotógrafa que recibe el Museo del Palacio de Bellas Artes. En total se exponen 161 fotografías y 191 objetos y documentos —cartas, la puerta de su estudio en la Roma o su álbum familiar, entre otros más—.

Retrato de Manuel Felguérez, en 1964.
Retrato de Manuel Felguérez, en 1964. ı Foto: Adriana Góchez|La Razón

“Lo que estamos exponiendo se nutre principalmente del acervo de la colección familiar”, explicó ayer tras un recorrido por la exhibición Yolanda Guasch Marí, curadora junto con el experto Daniel Garza Usabiaga.

“Lo que queríamos contar es que es una fotógrafa que atraviesa todo el siglo XX, que vive sus peores momentos en una Europa en guerra, en una guerra civil que aquí mostramos, pero que luego llega a México y encuentra la libertad, la familia y, sobre todo, esa red que va tejiendo; convirtiéndose en un personaje fundamental para la cultura mexicana”, abundó la curadora.

El recorrido comienza con el eje “Europa: años de formación y de definición de una práctica”, que reúne sus trabajos tempranos en Hungría, Francia y España. Son imágenes documentales y fotografías que luego interviene.

Luego sigue con el núcleo “En tiempos de guerra: mirada y testimonio”. Se exhiben los retratos que hizo en España de los milicianos en actitudes aparentemente relajadas, sin armas, pero también imágenes de la vida bélica de la época, y su compromiso con las mujeres a quienes retrató embarazadas o amamantando.

Leonora Carrington en la serie Mujer y máscara
Leonora Carrington en la serie Mujer y máscara ı Foto: Adriana Góchez|La Razón

En esta sección, destaca la imagen Mujer amamantando, que, tras una investigación reciente, se descubrió que la retratada es Francisca Hernández.

Están las fotos para la revista Umbral, que tuvieron fines periodísticos, pero después intervino, como la de un niño sentado en la puerta de una casa, el mismo que luego coloca en una especie de árbol al lado de un edificio destruido, como un paisaje surrealista.

Resalta la serie Así se va otro año, que publicó en Todo, en 1939, en la cual de manera poética refleja lo que se queda en el exilio.

El recorrido continúa con “Series e historias fotográficas: registros documentales y escenas construidas”, que abarca su trabajo en México, desde los proyectos documentales y fotográficos como puestas en escena hasta las imágenes en el Manicomio General de La Castañeda. Destaca en este apartado la sensibilidad “gótica” de la artista, puntualizó el curador Daniel Garza Usabiaga.

De esta sala resalta la serie Oda a la necrofilia, que creó en 1962 con Leonora Carrington, quien fue su amiga cercana. Aborda la vulnerabilidad y la finitud.

También se aprecia la serie Historia de un vampiro; sucedió en Coyoacán, que por primera vez se exhibe completa. Entre piezas prehispánicas y un ambiente lúgubre, Kati Horna redefine al vampiro como una mujer, que a su vez refleja el exilio.

Por último, se presenta la sala “La banda: redes vivas”, que la curadora describió como “la más especial y original”, pues aborda los lazos amistosos y artísticos que creó en México con figuras de la talla de Leonora Carrington, Remedios Varo, Pedro Friedeberg, Mathias Goeritz y Ángela Gurría.

Kati Horna. Lo insólito es lo cotidiano estará abierta al público hasta el 7 de febrero de 2027.

Kati Horna. Lo insólito es lo cotidiano

CUÁNDO: del 22 de octubre de 2026 al 7 de febrero de 2027.

Dónde: Museo del Palacio de Bellas Artes

Horarios: Martes a domingo de 10:00 a 18:00 horas

Se manifestaron miembros del Sindicato Nacional de Vanguardia del INBAL, ayer. Pedían participar en la designación de personal de talleres.
Se manifestaron miembros del Sindicato Nacional de Vanguardia del INBAL, ayer. Pedían participar en la designación de personal de talleres. ı Foto: Adriana Góchez|La Razón

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