Debate literario

David Silva Rojas niega uso de IA en sus obras y ofrece pruebas

LA EDITORIAL revisará los manuscritos del escritor para comprobar su veracidad; un detector de textos señaló que 99% de la obra es con creación artificial

EL ESCRITOR peruano en foto de archivo. Foto: Especial

El escritor peruano David Silva Rojas negó haber utilizado Inteligencia Artificial (IA) para crear Donde el agua trabaja, novela ganadora del Premio Internacional de Novela Breve Almadía-Ventosa Arrufat. Tras un análisis publicado por El País, que atribuyó 99 por ciento del texto a esta tecnología, el autor anunció que entregará borradores, cuadernos y documentos de investigación para esclarecer las sospechas que llevaron a la editorial a suspender la promoción de la obra en España.

“Yo concebí, escribí y revisé esta novela. No utilicé herramientas de Inteligencia Artificial generativa para crearla, redactarla ni revisarla”, afirmó ayer en un comunicado, en Ica, Perú. Con esta declaración, Silva Rojas busca que la controversia se resuelva mediante evidencias sobre su proceso creativo y no únicamente a partir de los resultados de un programa informático.

La polémica comenzó después de que El País reportara que Pangram, un detector de textos generados con IA, identificó como artificial 99 por ciento del contenido de la novela. El análisis también arrojó porcentajes elevados en otros escritos del autor, lo que intensificó las dudas sobre una obra cuyas bases de participación prohibían el uso de IA generativa.

El jurado, integrado por Cristina Rivera Garza, Selva Almada y Mónica Ojeda, eligió la historia de una joven que llega a Ica para trabajar en el sector agrícola. La novela se publicó en septiembre, pero su lanzamiento quedó bajo cuestionamiento tras las revelaciones periodísticas.

David Silva Rojas explicó que la historia nació de una investigación sobre las condiciones laborales y de vida de quienes migran a esa región peruana para trabajar en el campo. Mientras transcribía entrevistas, comenzó a escribir fragmentos en primera persona inspirados en las experiencias recogidas.

“Al principio no pensaba escribir una novela. Esa decisión llegó después”, relató el autor, resaltando que preparó un cuaderno con la estructura inicial, el conflicto y el desenlace, además de apuntes sobre la voz narrativa y el ritmo.

“Ese esquema era el esqueleto de la novela, no un plan detallado de todos sus capítulos”, precisó. Posteriormente incorporó escenas y personajes, y revisó el manuscrito en distintas versiones de Word.

Como respaldo, aseguró que conserva materiales que permitirían reconstruir ese proceso. “Conservo versiones anteriores del manuscrito, mi cuaderno de notas y materiales relacionados con la investigación que dio origen a la novela”. Explicó que organiza esa documentación para entregarla a Almadía y colaborar.

El caso abre una discusión sobre los límites de los detectores de Inteligencia Artificial. El porcentaje señalado por Pangram representa la clasificación que el programa asigna al texto, no una probabilidad concluyente de que el escritor haya cometido una infracción. Estas herramientas pueden equivocarse y sus resultados deben contrastarse con otras evidencias.

Por el momento Almadía suspendió las actividades promocionales previstas en España. El caso también cuestiona los mecanismos de los premios literarios, resaltando que es necesario contar con procedimientos de verificación más sólido.

DONDE EL AGUA TRABAJA

AUTOR: David Silva Rojas

EDITORIAL: Almadía

AÑO: 2026