El jurista, historiador y profesor emérito de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), Fernando Serrano Migallón, falleció ayer 27 de octubre a los 81 años. Su muerte provocó reacciones de académicos e instituciones culturales, que reconocieron su contribución al derecho, la historia constitucional y la formación de generaciones de universitarios. Miembro de número de la Academia Mexicana de la Lengua (AML), dedicó más de cuatro décadas a la docencia y publicó más de 50 libros.
“Un jurista muy culto y colega inolvidable de la Academia Mexicana de la Lengua. Deja una huella indeleble en la cultura nacional”, expresó Diego Valadés, jurista e investigador.
El periodista y escritor Raúl Trejo Delarbre manifestó su pesar y recordó la dimensión humana del académico: “Hombre culto, amable y gran conversador, Fernando fue abogado, economista e historiador”. En su mensaje, destacó además su contribución a la recuperación de la memoria del exilio español en México.
La Facultad de Derecho de la UNAM, que Serrano Migallón dirigió entre 2000 y 2008, lamentó su partida mediante un mensaje institucional. “La comunidad de la Facultad de Derecho lamenta profundamente el sensible fallecimiento de su querido Profesor Emérito, doctor Fernando Alberto Lázaro Serrano Migallón, cuya trayectoria, vocación académica y compromiso con la enseñanza dejaron una huella imborrable en la historia, memoria y legado de nuestra Facultad”, señaló.
Nacido en la Ciudad de México el 26 de junio de 1945, estudió Derecho y Economía en la UNAM, donde obtuvo el doctorado en Historia. Complementó su preparación en el Instituto Internacional de Administración Pública de París y en la Academia de Derecho Internacional de La Haya. Fue abogado general de la Universidad en dos ocasiones y encabezó la Facultad de Derecho durante ocho años, periodo en el que impulsó cambios en los planes de estudio y enseñanza jurídica.
Su trabajo trascendió el ámbito universitario. Participó en la elaboración de la Ley Federal del Derecho de Autor y dirigió el Instituto Nacional del Derecho de Autor. También fue secretario cultural y artístico del Consejo Nacional para la Cultura y las Artes, entre 2009 y 2011, y subsecretario de Educación Superior de 2012 a 2014.
En su obra abordó la evolución de las instituciones mexicanas, la propiedad intelectual y la historia constitucional. Entre sus títulos figuran Historia mínima de las constituciones en México, La vida constitucional de México y La inteligencia peregrina, investigación sobre el legado de los intelectuales del exilio republicano español.
En 2006 ingresó a la Academia Mexicana de la Lengua para ocupar la silla IX, con el discurso Señas de identidad. Perteneció, asimismo, a instituciones importantes como la Academia Mexicana de la Historia y la Academia Mexicana de Jurisprudencia y Legislación.