Cerebro mexicano “fugado” recibe Principe de Asturias

Cerebro mexicano “fugado” recibe Príncipe de Asturias
Por:

Infografía Engelbert Chavarría La Razón

Foto Especial

Heredero de una familia de médicos y descendiente de españoles, Arturo Álvarez-Buylla se engalana con el Premio Príncipe de Asturias de Investigación Científica y Técnica 2011.

A sus 53 años, el científico nacido en México pero radicado en Estados Unidos desde 1988 es uno de los neurobiólogos más importantes del mundo y ayer fue reconocido junto al norteamericano Joseph Altman y el italiano Giacomo Rizzolatti por sus investigaciones relacionadas a la regeneración neuronal, que los hacen referencia obligada en el estudio de la materia.

“Es para mí un gran honor el que nuestro trabajo, que apenas considero empieza a desenredar los secretos de cómo se forman las nuevas células nerviosas en el cerebro adulto, haya recibido este gran reconocimiento”, indicó el científico mexicano al recibir la noticia de su galardón.

Licenciado en biomédica por la Universidad Nacional Autónoma de México en 1983, Álvarez-Buylla se fue del país que lo vio nacer para realizar su doctorado en la Universidad Rockefeller de la ciudad de Nueva York y desde ese momento permaneció en el norte del continente americano innovando en la temática cerebral.

Tras trabajar por casi tres décadas en Estados Unidos, hoy como director del Laboratorio de Neurogénesis en la Universidad de California en San Francisco, fue nominado por otro mexicano al premio español: Ricardo Miledi, investigador del Instituto de Neurobiología de la UNAM, quien recibió el Principe de Asturias en 1999.

La investigación de Álvarez-Buylla se basa en la neurogénesis continua de las células cerebrales en los mamíferos adultos; es decir, el nacimiento de nuevas neuronas en la edad adulta. Con este trabajo se puede destruir el viejo dogma biológico que dice que sólo se tienen las neuronas con las que se nace y que no se generan neuronas nuevas a lo largo de la vida.

Términos como neuronas espejo y plasticidad cerebral comparten las investigaciones de los tres galardonados. Su explicación es compleja; sin embargo, su trabajo es una esperanza para el tratamiento de enfermedades conocidas como neurodegenerativas (Alzheimer, Parkinson, autismo), que hasta hoy no tienen cura.

Álvarez-Buylla es uno de los muchos profesionistas que cruzan las fronteras territoriales para destacar en la emocionante vida intelectual y científica. Las razones pueden ser muchas: trabajo, investigación, matrimonio...sin embargo, Álvarez-Buylla es un ejemplo más de la fuga de cerebros en el país.