Chicharito, a emular a su abuelo

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Por Ángel Salinas

angel.salinas.razon@gmail.com

Desde el lunes los recuerdos se agolpan con mayor intensidad en Javier Chicharito Hernández. Su familia le visitó y abrió el baúl de las reminiscencias, de los días de infancia en los que peloteaba junto al su abuelo Tomás Balcázar y pasaba horas escuchando sus anécdotas.

La nostalgia le invade, pero también le alienta y fortalece. La soledad de la habitación del hotel Thaba Ya Batswana es propicia para transportado al pasado...

El estadio Charmilles de Geneve lucía pletórico y los 19 mil espectadores que presenciaban el partido apostaban por un triunfo de Francia sobre un cuadro mexicano que portaba el uniforme en color guinda aquel 19 de junio de 1954, cuando la Copa del Mundo se disputaba en Suiza.

“Nos daban por muertos, que bueno que los franceses nunca escucharon la tradicional frase de Fernando Marcos de que el último minuto también tiene sesenta segundos. Y a nosotros nos faltaban 360 y sólo requeríamos un gol para emparejar un 2-1 en contra”, le comentó Tomás en uno de los tantos atardeceres a Javier.

Había presión como hoy la hay en la selección nacional. En aquel atardecer de junio al juego le restaban los últimos cinco minutos de acción cuando Balcázar recibió la de gajos al centro del área: “la controle, adelanté la pelota y antes de que me llegara Roger Marche le pegué con todo y vencí al portero (Francois) Remetter. La recuerdo bien. No dudes en pegarle, porque no sabes si habrá otra oportunidad”, es el consejo que atesora el juvenil jugador que fue fichado por el Manchester United antes del Mundial de Sudáfrica.

Chicharito Hernández se ve jugando ante Francia. Se le nota motivado y deseoso de igualar la hazaña de su abuelo: “no sé si voy a alinear de inicio, pero, sí, que quiero anotar mi primer gol”.

El lunes recibió apoyo familiar, pero también asesoría: “de primera, como venga. Tú, pégale a la pelota con todo”, le recomendaron.

Observa el reloj y las manecillas parecen alentar su giros. Ya desea que sea el día 17, pisar la cancha del estadio Peter Mokaba y estar entre los elegidos de Javier Aguirre para enfrentar a los Blues de Raymond Domenech.

Se agolpan los recuerdos de hace 55 años, cuando contra los pronósticos su abuelo Tomás Balcázar le pegó “con todo” al esférico y evitó una derrota del tricolor, sólo que ahora quiere emular el logro de alarido y cambiar la derrota 3-2, por el primer triunfo azteca en Sudáfrica 2010.

Añora celebrar una anotación, aquella que no pudo marcar su padre Javier Chícharo Hernández en México ‘86, porque no tuvo la oportunidad de alinear en el once dirigido por Bora Milutiniovic. El pasado está presente en el ariete juvenil. Va de Suiza '54 a Sudáfrica 2010. Del gol del abuelo a la añoranza del suyo...

Los secretos del abuelo

Cada que el tiempo se los permitía la familia Hernández solía pasar el fin de semana en una casa de Tomás Balcázar a las afueras de Guadalajara.

Fue ahí donde el abuelo transmitió sus secretos al Chicharito Hernández.

1. Ubica el centro del balón

2. Apoya tu cuerpo en ambas piernas

3. Inclina el cuerpo para golpear la pelota

4. Pégale con el empeine