El Barça hunde al Real y a Lopetegui

El Barça hunde al Real y a Lopetegui
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Parece que el Real Madrid no pierde esa capacidad de sorprender a su afición, para mal. Los blancos visitaron la casa del Barcelona, un Barça que, ante la ausencia de su mejor hombre, Lionel Messi, dejó la responsabilidad a otro de los representantes del futbol del Rio de la Plata, Luis Suárez, quien fue escoltado de buena forma por otros dos sudamericanos, el brasileño Coutinho y el chileno Arturo Vidal.

Los blancos quedaron a 7 puntos del líder y a sólo 6 del descenso. Son novenos en la clasificación por detrás del Valladolid, del Levante y del Getafe, entre otros. Pero no sólo eso, el timonel español, que suma 4 victorias, 2 empates y 4 derrotas, ya es uno de los cinco peores técnicos debutantes en toda la historia liguera del conjunto merengue.

Los catalanes, además de humillar a su rival, también dieron un gran salto en LaLiga plantándose como favoritos; de la misma forma vieron resurgir, de forma excelsa, a Suárez y, finalmente, dejaron en una tablita al técnico Julen Lopetegui.

A los culés no les hace falta La Pulga; los merengues sí siguen extrañando a Cristiano; al Barça le sobró carácter y convicción, lo que le faltó al Madrid cuando, por un pequeño lapso, tuvo arrinconado al equipo de Ernesto Valverde.

Apenas cuando corría el minuto 11, Coutinho comenzó con la fiesta culé, cuando abrió el marcador. El Barça le dio rápido el golpe a un rival descolocado, señalado en la banda Nacho para que Jordi Alba regalase medio gol a Philippe. Ése 1-0 dejó sin respuesta al club forastero y catapultó a los anfitriones, que llegaron a jugar a placer, así fue como, ante la impotencia de los visitantes, lograron un dudoso penalti, cometido por Varane, el cual fue validado por el VAR y que el Conejo lo hizo efectivo sin inmutarse; de paso, el uruguayo ganó confianza y en un pestañeo se convirtió en el principal verdugo de los merengues.

A los de Lopetegui les llegó el descanso como un regalo divino, aunque en realidad sería una pausa que haría más larga su agonía. Para el complemento los de casa salieron en actitud displicente; ahí fue donde apareció Marcelo para anotar una diana que le devolvía la esperanza al Madrid. El timonel de los anfitriones varió la posición de Sergi Roberto primero y dio entrada a Dembélé, mientras que su colega del otro equipo seguía ilusionado con la igualada, sin hacer cambios. El resultado a estas dos realidades fue: pasar del incierto 2-1 al 5-1 con festival de Suárez, con jugadón de Dembélé, asistencias del 20 y hundimiento merengue.

Así terminó la triste historia de Lopetegui y los suyos, uno que venía en un castillo de palillos, sostenida de argumentos y estadísticas tibias. Los madrileños sumaban un invicto en sus últimas 4 visitas al Camp Nou y no recibían una goleada semejante desde 2010.

Julen dijo que de forma gallarda aguantará y no abandonará el barco; sin embargo, en esta tormenta, él sólo es un marinero, a expensas de lo que diga el capitán.