El clasico tapatio resulto lleno de garra, pero escaso de ideas

JJ Macías, apenado por narración de comentarista de Multimedios
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En los clásicos no hay tibieza, se juegan desde antes de saltar a la cancha, se sienten antes de estar en la tribuna y se viven de manera especial cuando el balón comienza a rodar. El tapatío no fue la excepción.

Desde el inicio, el encuentro tuvo lucha, desgaste y la playera de los 22 jugadores muy pronto se mojó de pasión. El Guadalajara, como buen anfitrión, tomó la iniciativa, acarreó la pelota con confianza, la paseó y encaró con mayor peligro al rival, mientras que los rojinegros lucían más tímidos, pero también con ganas de hacer daño con base en el contragolpe.

El conjunto rojiblanco arrancó mejor, tuvo la pelota y los movimientos entre Marco Fabián, Carlos Fierro y Omar Bravo eran constantes; sin embargo, las combinaciones no se tradujeron en un cambio en el marcador. El gol no se dejaba ver por el estadio Omnilife.

Un par de llegadas del Rebaño hicieron efervescencia en la grada, una de ellas un tanto invalidado a Marco Fabián por fuera de lugar; lo demás fue bien resuelto por el arquero atlista Federico Vilar, quien comenzó a tomar protagonismo cuando desvío un excelente tiro tiro libre de Raúl López en el ocaso de la primera mitad.

Regresar del vestidor en nada disminuyó la intensidad del juego, Chivas no pretendía soltar la tenencia del esférico, pero los visitantes salieron más decididos a no permitirlo.

El primer susto no se originó en una portería, sino en la rodilla de Poncho González, quien por fortuna pudo seguir en el partido a diferencia de Carlos Salcido, quien sí abandonó el terreno de juego desde el primer tiempo.

Pasaron los minutos y la maquinaria rojiblanca empezaba a calentarse, ya no iba adelante con la frecuencia y claridad de antes; mientras eso sucedía, los Zorros adelantaron líneas, comenzando a cambiar su rol al de cazador.

Al 69’, Luis Caballero, en la más clara para el Atlas, se levantó para rematar de cabeza, y el balón coqueteó con el poste de Luis Michel.

Pero ese cambio de papeles no terminaba de convencer al Rebaño que recordaba que los obligados a sacar el triunfo eran ellos, pero la mala puntería fue su compañera anoche, especialmente de Omar Bravo.

Por si fuera poco, la claridad tampoco llegaba de la banca, pues el Chatón se quedó demasiado amarrado a la media cancha, Ángel Reyna, fiel a su estilo, no desequilibró y Aldo de Nigris no tuvo balones para convertir en el salvador.

Aunque Chivas no obtuvo la victoria, el resultado no es del todo negativo, pues gracias a las bondades del gol de visitante, debe ganar o empatar con goles en el Jalisco para avanzar.

Chivas recibe visita de los campeonísimos

Grata sorpresa se llevaron las Chivas, en su hotel de concentración previo a su partido de ida ante el Atlas. Recibieron la grata visita de algunos integrantes del famoso Campeonísimo, tales como Guillermo Tigre Sepúlveda, Ignacio Sevilla, Francisco Jara, Arturo Chaires, Crescencio Mellone Gutiérrez y José Jamaicón Villegas, quienes les dedicaron algunas palabras motivacionales.

Sepúlveda les dijo: “la mayoría de ustedes son cracks del futbol mexicano, no pienso otra cosa más que saber que ustedes van a ser campeones”.

Ignacio Sevilla, quien obtuvo cuatro títulos con el Rebaño, les reconoció por comprender el valor de los colores rojiblancos.

“Afortunadamente ya comprendieron lo que vale el club Guadalajara; ya todos muestran entrega a la hora del partido”, dijo.