En esta entrega celebramos 10 años de este suplemento. La idea para la celebración fue buscar un tema que reuniera muchas voces y qué mejor que los viajes justo cuando entramos a la temporada de verano.
Para presentar el libro clásico El infinito viajar, el autor triestino Claudio Magris, escribió:
“El prefacio es una especie de maleta, un neceser que forma parte del viaje; al partir, cuando se meten pocas cosas previsiblemente indispensables olvidando algo siempre esencial; durante el camino, cuando se va recogiendo lo que se quiere llevar a casa; al regresar, cuando se abre el equipaje y no se encuentran las cosas que nos habían parecido más importantes y aparecen en cambio objetos que no se recuerda haber metido dentro”.

Los signos de la calle
Eso es un viaje, una experiencia en la que suelen suceder cosas agradables, pero también sorpresivas, imprevisibles, insólitas e incómodas: separaciones, accidentes, anécdotas risibles. Pensando en eso convocamos a diez autores para que nos hablaran de una experiencia especial: el peor viaje del que tuvieran recuerdo. Nuestros amigos y colaboradores indagaron en su memoria y nos compartieron relatos: Perder una maleta en lugares remotos y no tan remotos; viajar entre un montón de turistas en un rebaño; una despedida amistosa que se vuelve un martirio; buscar un espacio idílico por carreteras inhóspitas; la revelación de lo que puede ser un encuentro literario; navegar ingenuamente en lo que ofrece un crucero; deambular en otras esferas con unas gotas de THC; pensar en lo que dejamos atrás aún en grandes ciudades; lo que venden las bondades empresariales; y la siempre presente humillación de cruzar la frontera gringa en autobús.
El Cultural cumple estos diez años gracias a Roberto Diego Ortega ✝, Adrian Castillo, Julián Méndez, Carlos Mora. Y a la compañía en esta nueva época de Mariana Ruiz Montell, Paulina Hernández, Belén García y Rodrigo Hernández.

Los signos de la calle

