Supe de Juan Antonio Rotuno Espino por su fanzine musical Taladro, una publicación sobre géneros subterráneos, cyberpunk, techno, industrial y dark wave, que editaba desde 1990 en su natal Ciudad Victoria y llegaba por acá vía el Tianguis del Chopo. Incansable, Toño exploró otros territorios creativos y se desarrolló como productor y conductor de radio, músico experimental, director, productor y guionista de cine de horror / gore y documental. Con el tiempo llegamos a conocernos por medio de Yolanda Chío Peña, en alguna ocasión coincidimos para tomar unas cervezas, él estaba en postproducción de un corto y yo en un taller de periodismo. Pero el cáncer se lo acaba de llevar, a los 56 años, dejándonos sin uno de los artistas independientes más completos, productivos y generosos de México.
En 1992 trasladó el Taladro a un programa de radio en la Universidad Autónoma de Tamaulipas, donde lo transmitió en diversas versiones hasta 2022. Y años después, entre 2006 y 2016, creó el Taladro Fest como un espacio para que los grupos de tendencia postapocalíptica se dieran a conocer. Recuerdo que en alguna edición del fanzine incluyó un CD recopilatorio. Pero sus inquietudes lo llevaron hacia otros terrenos, a la música experimental y más tarde al cine documental y de horror. Prácticamente todo lo hacía aplicando el Hazlo Tú Mismo a través del colectivo / productora fílmica y musical Genital Productions. Fue cuestión de tiempo para llegarle a la música del trío La Función de Repulsa, donde le metía a la guitarra, los sintetizadores y la voz: punk + industrial + noise, agrupación pionera del ruido electrónico que, junto al fanzine, convirtió a Ciudad Victoria en un epicentro musical con trece álbumes (Estro, Sácalo y Enséñalo, SoFuckHate The System), 6 EPs (Repulsivas Canciones de Amor, naviDADÁ) y el en vivo Live At Estro 2.
LA OTRA ACTIVIDAD A LA QUE TOÑO se dedicó es el cine. Todo empezó en la producción de los videoclips de La Función de Repulsa, donde se hizo asistente de dirección. De ahí pasó al Departamento de Televisión Universitaria, creció realizando reportajes y documentales mientras estudiaba guionismo y dirección. Después no paro de escribir, producir y dirigir una quincena de cortometrajes de bajo presupuesto, como los premiados aquí y en el mundo: aMorfe, Chen Gao, Vamos a Jugar, Despierta, Cita Arruinada e It Got Bloody. Además de una larga lista de colaboraciones como actor y productor, también realizó los largometrajes Desvanecer, sobre las desapariciones en Tamaulipas, disponible en Vimeo. Y Por favor no me abandones, de la que también editó el disco de la música. Su muerte dejó inconclusos otros proyectos, entre ellos la película La Señora del Monte. Su empeño en la difusión lo llevó a crear el festival de cine independiente Vic Film Fest para impulsar a los jóvenes cineastas.
El 27 de abril Toño me respondió un mensaje por inbox: “Voy mejorando, pero vienen nuevas quimios que espero me pongan al 100%”. Pero la Función de Toño Rotuno ha terminado, nos queda su obra. Descanse en punk.
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