La sala de exposiciones del Palacio del Conde del Valle de Súchil, en el centro histórico duranguense, albergó con gran expectación de público la inauguración nacional de la exposición Herencia y Misterio, una selección pictórica que reúne alrededor de veinte piezas de artistas singulares cuya obra refleja “una invocación de México”, en palabras del curador Carlos Segoviano. La muestra incorpora una miscelánea de colores y formas que abordan la memoria histórica y la mirada moderna, con una línea del tiempo artístico que combina lo espiritual y lo material, con una riqueza excepcional de técnicas y perspectivas que hacen de la colección de Banamex un referente capital para entender el devenir de la creación plástica mexicana.
La apertura de la exposición Herencia y Misterio tuvo lugar en la Casa de Cultura Banamex de Durango y estará abierta al público desde el 3 de junio al 11 de octubre de 2026, una nueva oportunidad para el deleite cultural y artístico en este espacio de la capital duranguense que ha contado con exposiciones de relevancia, como la más reciente del artista Arnaldo Coen. En la nueva exhibición, se pueden apreciar las texturas mágicas y los juegos cromáticos en obras de artistas como José Clemente Orozco, Nauhi Olin, Alfonso Michel o Wolfgang Paalen, además de una amplia y sugestiva nómina de artistas nacionales que ponen de relieve el potencial expresivo y la calidad artística de la identidad mexicana.
POR PRIMERA VEZ, el curador Carlos Segoviano y la directora de Fomento Cultural de Banamex, Natalia Pollak, visitaron la ciudad de Durango. La velada cultural estuvo conformada por una visita guiada matinal que contó con la intervención de Fernanda Rangel, anfitriona de la Casa de Cultura Banamex, y el curador Carlos Segoviano, proveniente del Museo de Arte Moderno de Ciudad de México, quien aludió al “aquí y ahora” de cada obra de arte, con referencia al filósofo Walter Benjamin, en una exposición que se percibe desde los ángulos de la “memoria arcaica”, el “retorno a lo monumental” y los “amuletos ancestrales”. Cada una de las pinturas evoca la mexicanidad, una plural diversidad que enriquece las raíces hasta las actuales floraciones de la realidad de un país que siempre cautiva.
Natalia Pollak Bianchi, historiadora de arte y directora de Patrimonio y Fomento Cultural de Banamex, explicó en entrevista las nuevas perspectivas de la museología y el valor trascendental de unas colecciones de arte cuya vocación es favorecer la cercanía de la cultura y el patrimonio entre los ciudadanos.
CADA UNA DE LAS PINTURAS EVOCA LA MEXICANIDAD, UNA PLURAL DIVERSIDAD QUE ENRIQUECE LAS RAÍCES HASTA LAS ACTUALES FLORACIONES DE LA REALIDAD DE UN PAÍS QUE SIEMPRE CAUTIVA.
¿Cómo ha experimentado el cambio desde la dirección del Museo de Arte Moderno a la de Fomento Cultural de Banamex?
Desde Fomento Cultural se piensa a nivel nacional, es el encargo de difundir la colección privada de arte más importante en México y darle un sentido nuevo, nos interesa mucho conectar con los jóvenes, para que no solamente sea un espacio de exhibición con obras estáticas, sino que las repensamos para conectar con lo contemporáneo y atraer así a públicos nuevos. Ha sido un cambio al ser un perfil diferente de las colecciones, el banco tiene una importante colección pictórica y además un trabajo con grandes maestros artesanos, con uno de los acervos más destacados de arte popular de Iberoamérica.
¿Cómo ha sido su primera visita a Durango con motivo de la inauguración de la muestra Herencia y Misterio en el Palacio del Conde del Valle de Súchil?
Yo había estudiado en una clase la Catedral de Durango, siempre quise conocerla, y la luz de Durango es poética, aquí se filmaron películas, se piensa en la región más transparente, como decía Carlos Fuentes, y estoy gratamente sorprendida, era uno de los pocos estados que me faltaba conocer. Realmente este espacio es una joya arquitectónica, el palacio es un lugar hermoso con sus ornamentaciones y buena conservación. Esta exposición que incluye parte de la colección de pintura de Banamex representa un hito para hacer muestras inteligentes, con nuevos sentidos museográficos, con firmas de artistas como José Clemente Orozco o Wolfgang Paalen. Los cuadros, al verlos en directo, se convierten en una experiencia en vivo muy interesante, porque además planeamos las exposiciones con una programación pública que incluye talleres para familias y conversaciones que hacen de este espacio un lugar de visita semanal y gratuita, de martes a domingo.
¿Qué itinerarios siguen las exposiciones en el territorio nacional?
Hacemos estas exposiciones itinerantes de la colección pictórica con rutas por diferentes lugares de la República, no solamente en nuestras siete sedes, sino con colaboración como la del Museo Cabañas en Guadalajara, logrando alianzas con otros museos que afianzan la exhibición de obras modernas y contemporáneas, con temáticas como la identidad de género y la de pintura histórica de siglos pasados. La idea es consolidar circuitos interesantes de arte que dialogan con diferentes periodos y de arte popular, además de la fotografía, para activar cada lugar con una oferta cultural con muchas actividades, ya que queremos conectar con la escena artística local, con los jóvenes artistas; ser un punto de reunión y de diálogo con los creadores.
El Cultural No. 556
