LA CANCIÓN #6

El rock del bienestar

El rock del bienestar Foto: Cortesía del autor

Lo lograron. Finalmente lo rompieron. Finalmente ganaron. Entregaron al rock nacional y ahora es un meme del bienestar. El 11 de septiembre sucedió la primera celebración del Día del Rocanrol Mexicano, declarado por el Congreso de la Ciudad de México. La ocurrencia fue de la diputada morenista Elizabeth Mateos Hernández, quien estuvo mame y mame desde hace uno o dos años, apoyada por su compa Víctor Hugo Lobo Rodríguez. Según el dúo de diputeibols roqueros, se trata de “reconocer el impacto cultural, artístico y social del rock nacional en la historia moderna de México. Y conmemorar los acontecimientos del Festival de Avándaro para reconocer la trayectoria de músicos y agrupaciones emblemáticas”. No, pos guau. Suena rebonito, pero eso ya se ha hecho de manera independiente y al chile, esto hiede a propaganda, cooptación, nacionalismo y ansiedad electorera.

CUALQUIER DÍA DE PONGA AQUÍ SU CAUSA, es la vía más eficaz para neutralizar cualquier movimiento e integrarlo a la ideología y la moral dominantes. Por eso creo que a nuestro rock ya lo chupó el diablo con discursos baratos tipo: “Estamos haciendo justicia con nuestra memoria musical.” Llámenme apátrida, pero sabemos que todo lo que toca El Prian Reloaded lo convierte en mierda, Julieta Reniegas y el Bocheeto dixit. El rock nació antiautoridad, contra la moral y el gobierno. Alcanzó su madurez ideológica entre los 60 y los 80. Pero perdió la brújula cuando los gobiernos y los partidos comenzaron a integrarlo a sus discursos oficiales y a utilizarlo con fines electoreros. La historia del rock en México empezó en la televisión, pero cuando se rebeló fue sometido a la represión, censura, extorsión y explotación. Después de Avándaro, nuestro Woodstock por accidente producido por Luis de Llano como carrera de coches, el gobierno encerró al rock en las cuevas de la ciudad durante casi dos décadas. Eso es lo que conmemoran, sin hacer justicia a los fotoperiodistas musicales Citlali Berenice Giles y Miguel Ángel Rojas, muertos en el Axe Ceremonia en abril de 2025.

Los políticos oportunistas son unos parásitos que se cuelgan de lo que sea o de quien sea para atraer votos y darse vida de sultanes. Lo que me inquietó fue el montón de paleros, acarreados y arrastrados que acudieron a entregar nuestro rock en bandeja de baba al régimen autoritario que recién emprendió una cacería / clausura de antros rockeros en la Ciudad de México. Muy orgullosos, viejos onderos, grupos como Víctimas del Doctor Cerebro y la Tremenda Korte, influencers y periodistas como el Chava Rock, tomándose la foto con los diputeibols y haciendo cuernitos en el Congreso. Traidores y entreguistas venidos a burócratas que despojan al rock de su naturaleza, matraqueando al escuchar “impulso a espacios independientes”, “apoyo a músicos”, “educación musical”, “apoyo al talento emergente…” y a la burocratización del rock. Con razón los únicos grupos que han logrado salir del cuarto de servicio forrado con cartones de huevo son Maná y las Warning. Pero el rock no tiene la culpa…


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