Diseño a toda hora en el Franz Mayer

Al margen

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Nitzan Cohen, Cuckoo, plexiglass, cartón, aluminio y acero, 2015.Fuente: Cortesía Embajada de Suiza en México
Por:
  • Veka Duncan

En 1541, Juan Calvino impuso una serie de prohibiciones que transformarían para siempre el panorama de las artes y los oficios en Ginebra. Obsesionado por la austeridad, el reformista protestante erradicó el uso de joyas, por considerarlas una ostentación contraria a los valores cristianos. Viendo su profesión y sustento amenazados, los joyeros suizos se volcaron entonces a la producción de relojes. Mientras tanto, una ola de franceses e italianos protestantes inundaron la zona del Ródano, huyendo de la persecución religiosa y trayendo consigo sus propios conocimientos en relojería. Para 1601 se formó el gremio de relojeros de Ginebra, convirtiendo esta ciudad en el epicentro de una nueva industria que hoy sigue siendo uno de los bastiones de la cultura suiza.

DISEÑO A TODA HORA, exposición inaugurada en el Museo Franz Mayer el pasado 13 de mayo, rinde homenaje a esta tradición desde una mirada contemporánea, a través de 26 piezas de relojería suiza diseñadas por alumnos de la Universidad de Arte y Diseño de Ginebra (HEAD-Genève), única en el mundo con una cátedra especializada en relojería.

La muestra es una de las actividades que la Embajada de Suiza ha preparado para conmemorar 75 años de relaciones diplomáticas con México, las cuales se establecieron formalmente tras la Segunda Guerra Mundial —aunque podemos rastrear la presencia de suizos en nuestro país hasta los años previos a la Independencia. Para reflexionar sobre los relojes y los vínculos históricos entre nuestros países, me senté a platicar con el embajador de Suiza en nuestro país, Eric Mayoraz.

“Elegimos el lema tradición, innovación y valores para festejar estos 75 años de relación y yo creo que el reloj representa estos tres aspectos de la cultura suiza”, me comparte el diplomático. Al hablar de la tradición relojera en su país destaca varios aspectos de la historia que van más allá de aquel episodio calvinista: “Esta actividad se esparció muy pronto por las montañas del Jura, porque el invierno es muy frío y no hay mucho por hacer, así que la gente montó talleres en sus casas y granjas. La industria relojera suiza entonces no nació con grandes fábricas, sino con campesinos en las montañas”.

A pesar de que la exposición se centra en los relojes de pulsera, el embajador también me recuerda que la relojería suiza no comenzó ahí. Éstos nacieron hasta el siglo XIX junto con los de bolsillo, de manera que los relojeros suizos comenzaron su oficio con relojes públicos y de muro.

Calvino, que también llegó a multar a quienes llegaran tarde a misa, consideraba los relojes un bien necesario. Fue así como surgió otra tradición relojera en Suiza: el cucú. Si bien se cree que fue inventado en Bavaria, muy pronto tomó carta de naturalización en los Alpes. “Los cucús son una tradición en los hogares suizos. En la muestra presentamos prototipos que no tienen que ver con el cucú tradicional, pero demuestran que la innovación es una parte importante de la relojería”, comenta Mayoraz.

Sobre los relojes y los vínculos entre nuestros países, me senté a platicar con el embajador de Suiza en México 

LOS MODELOS EXHIBIDOS en el Museo Franz Mayer ofrecen una reinterpretación de la tradición relojera de Suiza a partir de preocupaciones actuales. En este abordaje también se hace patente la innovación en esta industria. “Suiza está siempre en lo más alto de los rankings mundiales en innovación y la relojería es un ámbito que ha puesto el ejemplo en este sentido, pero también lo vemos en la medicina, la farmacéutica, la industria aeroespacial y la tecnología en general”, continúa Mayoraz, resaltando algunos de los inventos suizos que se usan cotidianamente alrededor del orbe. “En Suiza la compañía Logitech inventó el mouse de la computadora y también ahí se creó el velcro”. Me permito agregar a esa lista el gel antibacterial, de vital importancia en la pandemia de Covid-19.

¿De dónde surge el espíritu innovador de los suizos? La respuesta del embajador pone de relieve cómo el territorio que habitamos puede formarnos de maneras sorprendentes: “Suiza es muy pobre en cuanto a recursos naturales. A lo largo de los años, nuestros ciudadanos tuvieron que encontrar la forma de buscarse la vida y cuando uno no tiene muchos recursos tiene que ser creativo para hallar soluciones”. Al hablar de geografías, es imposible obviar lo distintos que parecen ser nuestros países, sin embargo, para el diplomático Mayoraz hay muchas similitudes entre México y Suiza, que esta celebración busca enfatizar. “A pesar de ser países lejanos tenemos puntos en común: somos estados federales, multiculturales y multilingües. Además somos estados que evitan meterse en los asuntos de los demás; la Doctrina Estrada es muy cercana a la visión suiza de neutralidad. En este sentido, compartimos la búsqueda de soluciones pacíficas y estamos defendiendo juntos esos valores compartidos en organizaciones internacionales”.

CONMEMORAR ANIVERSARIOS como éste nos invita a repensar los puntos de contacto y fortalecer nuestros vínculos históricos hacia el futuro, pero a la vez resalta la importancia de la cultura como estrategia diplomática, sobre todo en contextos como el actual. “La cultura es muy importante porque nos ayuda a conocernos mejor, a entender nuestros pueblos y nuestras historias”, asegura el embajador. “Nada es peor que la ignorancia; lleva al miedo, y el miedo nos conduce a tomar decisiones equivocadas. La cultura puede ayudarnos a evitar el miedo, al tener un mejor conocimiento mutuo entre dos pueblos”.

Es sorprendente encontrar vínculos entre Suiza y México en los lugares más insospechados, pero hay un tema en el que definitivamente no coincidimos: la puntualidad. La precisión de la relojería suiza que nos convoca hoy a las salas del Museo Franz Mayer ha creado una cultura de la puntualidad que “está casi en nuestro ADN”, confiesa Mayoraz. Me atrevo a asegurar que en el mexicano no está presente, pero eso no es obstáculo para seguir fortaleciendo la amistad entre nuestros países a través de la cultura.