Estreno en México

Biopic de Michael Jackson, un show musical que huye de la polémica

Biopic de Michael Jackson, un show musical que huye de la polémica
Biopic de Michael Jackson, un show musical que huye de la polémica Foto: Especial

Si la película Michael, enfocada en el Rey del Pop, tan sólo hubiera caído en otras manos, tal vez no se estaría hablando de que esta biopic sólo es un llamativo estreno de temporada, categoría que ya tenía asegurada, dada la trascendencia de la figura que es el centro del proyecto y que terminará por ser un factor definitivo en los niveles de recaudación. Por desgracia, el director a cargo es Antoine Fuqua, quien con producciones tipo Día de entrenamiento (2001) e incluso la serie LA Lakers: El legado (2022) ha mostrado la pretensión de no quedarse en el simple entretenimiento.

Sin embargo, en la película que ya llegó a la cartelera mexicana, decide recargarse en su lado más artesanal y entrega una mera ilustración que palidece ante el cúmulo de posibilidades, tanto narrativas como temáticas latentes en la fulgurante y convulsa vida del célebre Rey del Pop, la cual marcó en el último tercio del siglo pasado. También con descaro se regodea en la mera eficiencia técnica, confiado del vínculo ya establecido con el público por la música del artista y, por lo mismo, se hunde en su propia mediocridad.

  • El Dato: En el filme no se abordan las acusaciones de presunto abuso sexual que marcaron los últimos años de carrera del artista.

Lo meticuloso de la manufactura y la precisión en las secuencias multitudinarias, plagadas de extras, logran un alto grado de inmersión al materializar la potencia de los legendarios conciertos Motown 25: Yesterday, Today, Forever y Bad World Tour, o las presentaciones de Beat It y Don’t Stop ‘Til You Get Enough, pero, ¿quién realmente necesita esas recreaciones cuando se tienen los videos originales para disfrutarlos con toda su magnitud?

En muchos casos, producto del cuidado que el propio Michael Jackson ponía en sus giras y, sobre todo, en las que luce en su mejor momento. Tal ejercicio fílmico solamente podría haber cobrado sentido si se hubiera acompañado de una exploración comprometida del drama detrás del genio, las implicaciones del abuso paterno y la soledad del éxito que pesó sobre sus hombros a tan temprana edad, sus procesos creativos y sus patologías. Sólo por encima se abordan las problemáticas sin desarrollar los conflictos y todo queda reducido a lo anecdótico.

  • 68.4 millones de oyentes mensuales tiene el cantante en Spotify

Por si fuera poco, sólo destacan en el filme la madre encarnada por Nia Long —Desconectada (2023)— , quien sirve de réplica emocional para el protagonista, y su padre, interpretado por Colman DomingoEl Día de la revelación (2026)—, quien obedece a la construcción de un villano casi estereotípico. Todos los personajes secundarios, incluyendo a sus hermanos y a su representante, son comparsas, carecen de presencia y apenas tienen nombre.

En cuanto al papel principal no hay nada que reclamar, ni a la actuación que ofrece con un enfocado encanto para su versión infantil el debutante Juliano Krue Valdi ni mucho menos al también bailarín Jaafar Jackson —sobrino del propio Michael— quien usando su propia voz en las canciones y, con total capacidad física y convicción, se hace cargo de forma muy convincente de la etapa adulta. Este protagónico, aunado a la fotografía y las transiciones con las piezas musicales, saliendo y entrando en la ficción, es lo que en términos generales hace disfrutable la película, pero no por ello deja de sentirse artificiosa, vacía y sin propuesta, incluso en el concepto visual.

AUGE DEL GÉNERO
AUGE DEL GÉNERO ı Foto: Especial

Más allá de vestuarios y escenarios, desperdicia ubicarse en el punto álgido del paso de lo análogo y videoclipero a lo digital en los albores de la globalización. No es para echarse a la basura y se aprecia la fidelidad al show, pero en ese aspecto se queda por debajo de Bohemian Rhapsody (2018), y aún más lejos de la un tanto incomprendida, pero estupenda, Rocketman (2019). Sin duda, Michael Jackson merecía algo mejor.