21 años de rodaje

La diversidad desafía a la tradición en Sabbath Queen

Sandi DuBowski, director, y Amichai Lau-Lavie, rabino, charlan con La Razón; narran cómo nació la cinta de identidad frente a la polarización

Amichai Lau-Lavi protagoniza la cinta.
Amichai Lau-Lavi protagoniza la cinta. Foto: Especual

Lo que inició con un rotundo “no” terminó convirtiéndose en una historia filmada durante más de dos décadas. Cuando el director Sandi DuBowski buscaba protagonistas para Trembling Before G-d, documental sobre judíos ortodoxos gays y lesbianas, todos en Jerusalén le decían el mismo nombre: Amichai Lau-Lavie, sobrino del gran rabino de Israel. La respuesta que recibió cambió el rumbo de ambos. “Le pedí que apareciera en mi cinta y dijo: ‘Quiero mi propia película. Yo no hago collage’. Tenía razón. Esa historia ya no cabía en aquel documental”, recordó DuBowski en entrevista con La Razón.

Así nació Sabbath Queen, filme que forma parte del Festival Mix México y que siguió durante 21 años la transformación de Amichai Lau-Lavie, heredero de una dinastía de 38 generaciones de rabinos, artista drag, padre biológico queer, fundador de una sinagoga incluyente y, finalmente, rabino. Pero el director y el protagonista coinciden en que la cinta es más que un retrato personal.

  • El Dato: La película Sabbath Queen, de Sandi DuBowski, se proyecta este fin de semana dentro de la programación del Festival Mix México, en la capital del país.

“Nunca pensamos que tardaría tanto”, admitió DuBowski. “Comencé a filmarlo cinco años después de conocerlo y la vida no dejó de cambiar. Cada etapa abría otra historia y entendimos que no podíamos detenernos.”

Amichai compartió esa sorpresa: “Siempre hacía la broma de que el primer corte se iba a proyectar sobre mi tumba. Nunca imaginé que una cámara me acompañaría durante 21 años”.

El mayor desafío llegó cuando tuvieron que ordenar miles de horas de grabación. Para DuBowski, el proceso de edición fue como observar un caleidoscopio: “Queríamos hacer justicia a todas sus identidades: la historia familiar marcada por el Holocausto, la ruptura con la ortodoxia, el personaje drag Hadassah, el ser rabino, la creación de Lab/Shul, la paternidad. Todo coexistía y debíamos hallar el corazón de la cinta”.

Ese corazón apareció cuando entendieron que la historia ya no hablaba sólo de un rabino queer: “Trataba muchas fronteras al mismo tiempo: lo religioso y lo secular, lo binario y lo no binario, los judíos y quienes no lo son, Israel y Palestina. No queríamos que una verdad cancelara a la otra, sino sostener ambas”.

Mientras que Amichai dijo: “Intento cambiar el ‘pero’ por el ‘y’. Puedo solidarizarme con el dolor de mi familia israelí y decir que eso no justifica el sufrimiento de Gaza. Hoy esa postura resulta incómoda porque vivimos un momento en el que todos parecen obligados a escoger un lado. Creo lo contrario”.

En junio de 2023, la cinta estaba casi lista, dijo DuBowski, pero el conflicto de Israel y Palestina volvió a modificarla. “Ocurrió el 7 de octubre. Amichai regresó a Jerusalén para ver a su familia y me llamó para decir: ‘La película no puede acabar sin hablar de esto’. Tenía razón. Regresamos a filmar y pasamos siete meses trabajando sólo en los últimos minutos”, relató.

El cierre fue la parte más delicada del proyecto: “Cada palabra y cada imagen eran un campo minado. Cuidamos todo: la familia, la comunidad, la sinagoga, el contexto político. La cinta podía salir mal de muchas formas”.

Amichai reconoció que fijar una postura tampoco fue sencillo: “No podemos resolver esto sin ambas partes. Decir que amas a Israel y exigir el fin del sufrimiento en Palestina genera críticas. Pero ésa ha sido siempre mi convicción”.

Más allá del conflicto geopolítico, ambos consideran que Sabbath Queen retrata la transformación de la religión en las primeras décadas del siglo XXI.


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