Y fue el Gobierno federal el que aclaró ayer a la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación que las propuestas que le está planteando para ir dando atención a sus demandas son definitivas y además “sustentadas en la máxima posibilidad financiera que tiene el Estado mexicano en este momento”. Y es que el magisterio disidente salió del encuentro que sostuvo con los secretarios de Gobernación, Rosa Icela Rodríguez, de Educación Pública, Mario Delgado, y del titular del ISSSTE, Martí Batres, con una respuesta nuevamente negativa. El Gobierno ya ha planteado tres alternativas distintas a los profesores radicales, pero estos anunciaron que ahora consultarán ya no si levantan el paro, sino si siguen negociando o no. El rechazo ciudadano a sus presiones sigue creciendo, por un lado, porque volverían a afectar a los capitalinos con bloqueos, pero, sobre todo, porque están perdiendo un tiempo valioso para poder cerrar correctamente el ciclo escolar.

En Baja California hay un millón 117 mil beneficiarios de Programas para el Bienestar: Sheinbaum

