Y fue el gabinete de seguridad del Gobierno federal, encabezado por el secretario de Seguridad y Protección Ciudadana, Omar García Harfuch, el que ayer dio a conocer la nueva estrategia contra el delito de extorsión y el llamado “cobro de piso”. Se trata de una respuesta al delito cuya alza no se había podido frenar. La aplicación de la estrategia será prioritaria, por lo pronto en ocho entidades, que concentran el 66 por ciento de los casos de extorsión en el país: Estado de México, Guanajuato, Michoacán, Nuevo León, Ciudad de México, Veracruz, Jalisco y Guerrero. Ya en Michoacán, recordó el funcionario, quien estuvo acompañado de los secretarios de Defensa, Ricardo Trevilla, y de Marina, Raymundo Morales, se había reforzado la seguridad para atacar la extorsión de la que eran víctimas productores de limón y aguacate. El plan contempla acciones, como bloqueo de dispositivos usados para la extorsión, congelamiento de cuentas donde se depositen fondos derivados de este ilícito y, a nivel fiscalías, habrá un sistema común de información sobre cobro de piso. Atentos.


