El que, nos comentan, anda batallando con el asunto de verse creíble y confiable es el senador sinaloense de Morena Enrique Inzunza, quien después de comparecer ante la Fiscalía General de la República, ayer, se dirigió a la opinión pública para aclarar que bajo ninguna circunstancia se está colgando del fuero que lo protege de cualquier acción de investigación o imputación en su calidad de legislador activo. Incluso comentó que muestra de ello es que se estaba presentando ante la FGR sin abogado y sin invocar este privilegio. “Ratifico que es mi disposición indeclinable atender éste y todo requerimiento, sin ampararme en la excepción que en razón de mi cargo de legislador establece el artículo 90 del Código Nacional de Procedimientos Penales”, declaró tras terminar su audiencia en la Fiscalía; sin embargo, nos hacen ver, estos dichos son inversamente proporcionales con sus acciones, pues, si éste es el caso, nadie se explica por qué no ha solicitado licencia para desprenderse de la investidura que lo tiene envuelto en una burbuja.


