Ayer corrió la versión de que Marco Antonio Almanza, exjefe de la Policía de Investigación de la Fiscalía de Sinaloa —otro de los diez acusados por la Justicia de Estados Unidos de tener vínculos con el crimen organizado— se habría entregado a autoridades del país vecino. Sin embargo, fuentes federales señalan que el exfuncionario se encuentra en su casa en Sinaloa y pronto aparecería para declarar al respecto. Esta misma semana, tras comparecer ante la Fiscalía General de la República, Almanza Avilés declaró a los medios: “No tengo por qué irme a entregar… Los invito a que investiguen bien, pertenecí a una institución y todo el tiempo mi trabajo lo hice con rectitud, todo el tiempo apegado a la legalidad”. A pregunta de los reporteros, respondió: “No serviría ni de testigo protegido, ni de testigo colaborador porque nunca he pertenecido a ningún grupo delictivo, toda mi vida, 31 años y seis meses, fui policía investigador, le doy la cara al que sea y donde sea”.
