La autopista México-Cuernavaca permaneció cerrada este viernes a la altura de la caseta de cobro Tlalpan por la presencia de un grupo de manifestantes que mantienen bloqueados ambos sentidos de la vialidad, informó Caminos y Puentes Federales de Ingresos y Servicios Conexos (Capufe).
A través de un aviso a los usuarios, el organismo indicó que los automovilistas que requieran circular por la zona deberán utilizar como alternativa la salida habilitada en el kilómetro 38 hacia la carretera federal libre a Cuernavaca.
- El Dato: Los manifestantes por el caso Ayotzinapa utilizaron una pipa de material peligroso para cerrar la circulación vial en ambos sentidos de la autopista México-Cuernavaca.
De acuerdo con reportes difundidos en redes sociales, los manifestantes corresponden al denominado “bloque negro” vinculado a estudiantes de la Escuela Normal Rural de Ayotzinapa, quienes exigen avances en las investigaciones relacionadas con la desaparición de los 43 normalistas ocurrida en septiembre de 2014.
La movilización representa el segundo día consecutivo de protestas en la caseta de peaje. Desde el jueves al mediodía, los estudiantes ocuparon el lugar como parte de las acciones realizadas en el contexto de las manifestaciones convocadas durante la inauguración de la Copa Mundial.
Sobre la situación, el subsecretario de Derechos Humanos, Población y Migración de la Secretaría de Gobernación (Segob), Arturo Medina, señaló que durante toda la semana se ha mantenido comunicación con los estudiantes y diversos grupos relacionados con el movimiento.
No obstante, explicó que la presencia de los padres de los 43 estudiantes desaparecidos en las movilizaciones del jueves no estaba contemplada dentro de las actividades previstas por las autoridades.
En la jornada de protestas sobre Reforma, Isidoro Vicario, abogado de los familiares de los normalistas, anunció el retiro del grupo al no encontrar condiciones para dialogar con el Gobierno; no obstante, aseguró que se mantiene el respaldo a las causas que defiende la CNTE porque “probablemente éstos 43 estarían en las primeras filas de este movimiento para exigir y reclamar los derechos laborales”.
En la CDMX, los disidentes no encontraron respuestas y tampoco pudieron realizar las actividades planeadas. Después de una semana marcada por retenes, revisiones y bloqueos a sus acciones, los padres y madres de los 43 estudiantes desaparecidos regresaron a Guerrero con una sensación que, aseguran, se ha vuelto recurrente a lo largo de casi 12 años de lucha: “la de no ser escuchados”.
Reunidos frente al Antimonumento +43 sobre Paseo de la Reforma, los familiares denunciaron que en los últimos días no existieron las condiciones para ejercer plenamente su derecho a la protesta y visibilizar sus demandas.
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Desde el lunes, los autobuses que trasladaban a estudiantes de la Normal Rural Raúl Isidro Burgos fueron sometidos a revisiones y restricciones en la caseta de Tlalpan, principal acceso hacia la CDMX desde Guerrero. Varias movilizaciones tuvieron que cancelarse y este viernes fue suspendida una mesa de diálogo programada con autoridades en la (Segob) y tampoco pudieron realizar el mitin que tenían previsto frente a la dependencia.
La molestia de los familiares era evidente, no sólo por los obstáculos enfrentados durante la semana, sino por la indolencia acumulada de casi 12 años.
Desde la desaparición de los 43 estudiantes normalistas, ocurrida en Iguala, Guerrero, en septiembre de 2014, las familias han recorrido oficinas gubernamentales, fiscalías, tribunales, organismos internacionales para exigir justicia.
Los familiares recordaron que siete madres y padres han fallecido sin conocer qué ocurrió con sus hijos ni dónde se encuentran.
“Cada ausencia representa una herida más dentro de una lucha que parece avanzar más lentamente que el tiempo”, dijo a La Razón Hilda Legideño, madre de Jorge Antonio Tizapa, quien expresó su preocupación por la falta de avances en el esclarecimiento de los hechos.
La madre del normalista señaló que entre sus principales demandas se encuentra que la FGR reactive las líneas de investigación estancadas desde 2024.
“Desde el año 2024 fueron abandonadas y no se han vuelto a retomar (las líneas de investigación), y tampoco se explica si se explorarán otras”, señaló.
Reiteró la exigencia de concretar la extradición de funcionarios prófugos relacionados con el caso, entre ellos: Tomás Zerón de Lucio y José Ulises Bernabé.
El reclamo más firme fue dirigido a las autoridades federales, a quienes solicitaron evitar cualquier intento de criminalizar su movimiento y demandaron a la Segob garantías para ejercer su derecho a la protesta sin que ellos, ni los estudiantes normalistas, sean objeto de investigaciones penales derivadas de las protestas.

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