6 de cada 10 aprueban participación directa

Avalan cooperación con EU, pero la intervención divide

Encuesta revela un amplio respaldo al intercambio de inteligencia y capacitación con México; el apoyo disminuye cuando plantean la posibilidad de acciones en nuestro territorio

Acciones contra la delincuencia organizada Foto: Semar

La cooperación con Estados Unidos para combatir al narcotráfico cuenta con un respaldo amplio y contundente entre los mexicanos. Sin embargo, ese consenso empieza a erosionarse conforme la participación del país vecino deja el terreno de la coordinación y se acerca a la intervención directa.

Compartir información genera acuerdo; la presencia militar y los ataques en territorio mexicano abren una discusión mucho más dividida, así lo demostró la encuesta mensual de México Elige.

  • El Dato: El Código Penal castiga con prisión de hasta 40 años y multas de $50 mil a quienes cometan traición a la patria en actos contra la independencia, soberanía o integridad nacional.

La primera señal apareció en la pregunta general; 63.6 por ciento consideró necesaria la colaboración con Estados Unidos para combatir al narcotráfico en México. La cifra casi duplicó a 32.8 por ciento que rechazó esa necesidad. El resto se repartió entre quienes no tienen una postura definida y quienes no les importa.

Ese respaldo, sin embargo, no funcionó como una aprobación uniforme. México Elige mide tres modalidades distintas y el resultado marcó una frontera progresiva. Mientras más institucional y menos directa es la participación estadounidense, mayor resulta la aceptación.

Compartir información entre gobiernos alcanzó el mayor acuerdo entre los encuestados. Nueve de cada 10 aprobaron esa vía, el nivel más alto de todo el bloque. El rechazo quedó en un margen reducido de poco más de nueve puntos porcentuales, lo que convirtió al intercambio de datos en la forma de cooperación con menor resistencia entre los mexicanos.

La preparación o entrenamientos de diferentes cuerpos de seguridad —especialmente policías locales o municipales— en EU también mantuvo un apoyo sólido, aunque menor. Siete de cada 10 encuestados consideraron como favorable este tipo de cooperación, e incluso lo consideraron deseable. La caída frente al intercambio de información mostró que el consenso empezó a moderarse cuando la colaboración pasa de datos compartidos a entrenamiento operativo.

  • 34.9 por ciento consideró que la corrupción es el principal problema

El escenario cambió aún más cuando se pregunta sobre la participación directa del Ejército estadounidense en México. Ante la posibilidad de que fuerzas militares de ese país detengan narcotraficantes en territorio mexicano, la aprobación se reduce a sólo seis de cada 10 encuestados.

La pregunta sobre soberanía marcó el punto de mayor tensión. Si EU atacara al narco en territorio mexicano, la mitad de los encuestados consideró que sí habría una violación. Este es un porcentaje mayoritario, pero no absoluto, ya que la diferencia con los que apoyaron acciones militares aquí es de apenas 5.3 puntos.

La población consultada respaldó la colaboración bilateral, pero redujo su aval conforme la participación externa se acercó al uso directo de fuerza dentro del país. El contraste entre 90.3 por ciento a favor de compartir información y 56.6 en apoyo a detenciones militares exhibió una caída de 33.7 puntos porcentuales en este rubro.

Ese resultado introdujo un matiz clave para leer el bloque completo. La cooperación contra el narcotráfico tiene mayoría, pero no una autorización abierta para cualquier acción. El respaldo ciudadano cambió según el grado de intervención y el lugar donde ocurre la medida.

La diferencia también mostró que el verbo importa al momento de plantear una posible intervención estadounidense en la seguridad. “Colaborar” generó consenso, “preparar” conservó respaldo, mientras que “detener” dividió más, y “atacar” colocó a la soberanía en el centro de la discusión.

El debate no se limitó a si debe existir colaboración, sino a qué tipo de cooperación acepta y bajo qué límites. Especialistas en la relación bilateral como Vanda Felbab-Brown, investigadora de Brookings Institution, y Andrew Rudman, director del Instituto México del Centro Wilson, señalaron que el intercambio de inteligencia, coordinación entre agencias y capacitación pueden fortalecer el combate a los grupos criminales cuando existen reglas claras y respeto a la soberanía mexicana.

La lectura de los expertos coincidió con el patrón que muestra México Elige: la ayuda estadounidense obtiene amplio respaldo cuando se mantiene en el plano institucional, pero pierde margen conforme se acerca a operaciones directas en territorio nacional.

Analistas como Ryan C. Berg, del Centro de Estudios Estratégicos e Internacionales (CSIS por sus siglas en inglés), y Tony Payan, director del Centro para los Estados Unidos y México del Instituto Baker, han advertido que una operación militar estadounidense sin acuerdo con autoridades mexicanas podría deteriorar la cooperación, provocar una reacción nacionalista y elevar los costos diplomáticos para ambos gobiernos.

ASÍ RESPONDIERON ı Foto: Especial

“No quiero entrar en discusión con ella”

Por Yulia Bonilla

La Presidenta Claudia Sheinbaum Pardo evitó responder a las recientes declaraciones de la directora de la Oficina de Política Nacional para el Control de Drogas de EU, Sara Carter, en las que refirió que México ha cooperado en materia de seguridad, porque Donald Trump ha advertido que, quien no lo haga, pagará las consecuencias.

La mandataria recordó que la administración estadounidense publicó un informe en el que admitió la necesidad de emprender campañas de prevención, como en México.

“No quiero entrar en discusión con ella. De ella retomo la parte de la prevención. El documento que se publicó, yo creo que hace como un mes, donde hace énfasis en la prevención en campañas, educación, en distintas acciones para disminuir el consumo de drogas en Estados Unidos; me quedo con esa parte”, dijo.

La mandataria federal insistió en que no se concuerda del todo con las posturas que fija el gobierno de Trump, pero no se pondrá a refutar cada una.

“Saben ustedes que hay cosas en las que no estamos de acuerdo, pero no queremos entrar en un debate sobre ello. Entonces, pues es su opinión, nosotros pensamos algo distinto”, explicó Sheinbaum Pardo.


Google Reviews