Y nos hacen ver que claramente el de Manuela López Narváez, prima del expresidente López Obrador, no ha sido el mejor timing. Y es que, obviando su calidad de funcionaria federal decidió lanzarse con todo contra el presidente de Estados Unidos al que llamó “tirano”, “misógino” y “un tipo asqueroso”, así, como si nada fuera a pasar. Se critica que por la cabeza de la delegada del Bienestar en Chiapas no pasó la idea de que debía tener una poca de contención, sobre todo, cuando en la Casa Blanca, como se vio ayer, tienen a México entre ceja y ceja y lo menos que hace falta es que alguien le arranque un bigote al tigre. El caso es que lo que ya obtuvo Manuela fue una desautorización por parte de la Presidenta de la República. “Obviamente no representa el sentir del Gobierno de México, que más allá de una opinión personal a alguien, pues es representante del Gobierno y nosotros tenemos que ser respetuosos con el presidente de los Estados Unidos”, refirió. Ahora se tendrá que correr una investigación para ver si la funcionaria incurrió en algún tipo de falta y sancionarla. Lo principal, nos comentan, es que se ha mandado el mensaje de que la estrategia de cabeza fría es para todo el Gobierno. Para tooodos.
• Todo para aferrarse al escaño
