En México, 21 millones ejercen ese rol

Tradición obliga a padres a ocultar problemas mentales

Especialistas advierten que la ansiedad y depresión permanecen silenciadas por estigmas ligados a la masculinidad; la mayoría mantiene responsabilidades y enfrenta los síntomas

Tradición obliga a padres a ocultar problemas mentales Foto: Ilustrativa, Creative Commons

En México, ser papá no es cualquier cosa: son más de 21.2 millones de hombres de 15 años o más los que cumplen ese rol, lo que representa casi la mitad de la población masculina en ese rango de edad. La mayoría ronda los 45 años, con 26 por ciento entre los 40 y 49, y otro 25 entre los 30 y 39. En otras palabras: el papá promedio está en etapa laboral, familiar y —muchas veces— emocionalmente saturado.

La imagen tradicional del padre proveedor sigue muy presente. De hecho, 95.5 por ciento se mantiene al pendiente de sus hijos en casa, y entre quienes los tienen fuera del hogar, 73.6 continúa dando apoyo económico, de acuerdo con datos del Instituto Nacional del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi). Pero detrás de esa estadística de responsabilidad también hay otra historia menos visible: la del desgaste emocional que casi nunca se dice en voz alta.

Tradición obliga a padres a ocultar problemas mentales ı Foto: Especial

En México —y en buena parte del mundo— la salud mental masculina sigue chocando con un muro cultural: el de la “fortaleza obligatoria”. Ser hombre, durante décadas, ha significado aguantar, resolver y no quejarse.

El psicólogo del Centro Neurológico y de Sueño Roberto Mercadillo Caballero, explicó que, desde pequeños, muchos hombres son educados para resolver sus problemas en silencio y, con el tiempo, puede volverse pesado.

A esto se suma otra mirada clínica. La psiquiatra y especialista en salud comunitaria Laura Hernández Martínez, coincidió en que el problema no es sólo cultural, sino también de acceso.

A diferencia de una enfermedad física visible, los trastornos mentales suelen avanzar en silencio. El cerebro funciona, pero la forma en que procesa emociones, recuerdos y estímulos puede alterar la vida diaria. A esto se le conoce como desórdenes neuropsiquiátricos, que incluyen ansiedad, depresión y otros trastornos que no siempre son evidentes al inicio.

Las cifras lo confirman: en 2023 se registraron ocho mil 837 suicidios en México, de los cuales el 81.1 por ciento correspondió a hombres, según el Inegi.

Los trastornos más comunes en hombres son ansiedad y depresión, aunque muchas veces permanecen invisibles. Se estima que 15 por ciento de los hombres padece ansiedad y 10.7 por ciento, depresión, cifras menores a las de las mujeres, pero que podrían estar subestimadas debido a la baja búsqueda de atención.

Los especialistas advirtieron que la salud mental da señales claras, aunque muchas veces desapercibidas: insomnio, cansancio constante, irritabilidad, aislamiento, pérdida de interés en actividades cotidianas, descuido personal y aumento en el consumo de alcohol o sustancias.

“Yo pensé que era normal estar cansado todo el tiempo”, narró Jorge, un padre de dos hijos en la Ciudad de México. “Llegaba del trabajo y lo único que quería era no hablar con nadie. Me enojaba por todo, pero yo decía que era estrés del trabajo”.

“Uno cree que ir con un psicólogo es para gente que no puede sola. Hasta que un día mi hijo me dijo que casi nunca me reía. Ahí me cayó el veinte”, explicó.

Tras acudir a terapia, descubrió que tenía síntomas de ansiedad y agotamiento emocional. “No es que estés loco, como uno piensa. Es que traes muchas cosas cargando sin darte cuenta”, señaló.

También subrayaron el papel del entorno familiar: los niños aprenden más de lo que ven que de lo que se les dice. Ver a un padre que reconoce sus emociones puede cambiar la forma en que las futuras generaciones entienden la masculinidad.


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