Nos piden estar atentos a cómo amanecen hoy las calles de la capital, en particular la zona Centro. Ahí donde el Ángel y Reforma siempre lucen espectaculares en imágenes de drones, al tope de multitudes que celebran a la Selección Nacional, la postal posterior no es la más gloriosa: decenas de toneladas que deben levantar las brigadas de limpieza de la Ciudad de México. Sólo tras la victoria de México sobre Corea del Sur, el personal de servicios levantó 40 toneladas de residuos. Y, aunque nos dicen, para esta ocasión el Gobierno local se previno con más de 750 contenedores en más de 250 puntos del Paseo de la Reforma, los videos y los reportes sobre el ánimo mundialista en la principal arteria de la CDMX ya daban cuenta de que incluso si se hubieran instalado basureros por cada metro cuadrado, hay un asunto estructural y de educación que ni miles de cestos pueden combatir. México hizo historia al ganar todos sus partidos en fase de grupos en un Mundial, sólo, nos hacen ver, faltaría el gol de la civilidad. A entrenar.


