Y fue unánime también el rechazo que se dio desde la oposición sobre la posibilidad de que el morenista Gerardo Fernández Noroña volviera a presidir la Mesa Directiva del Senado de la República. PAN, PRI y MC se anticiparon a rechazar que el morenista sea considerado dado el antecedente que dejó como generador de discordia en el tiempo que condujo las sesiones de la Cámara alta. Nos piden no perder de vista la forma en que la priista Carolina Viggiano ha diseccionado a Noroña. “El problema es que tiene delirios de grandeza. Sus complejos no le permiten ver con claridad cuál es su verdadera situación: es patético, es un tipo despreciable, es una persona que lo único que sabe hacer en la tribuna es ponerle adjetivos a la gente. Es un hombre lleno de resentimiento social, lleno de traumas, de complejos de inferioridad. Y nosotros no tenemos por qué ser sus víctimas. Y es un misógino… Se tiene que sentar en un diván y revisar cómo fue su infancia, cómo fue su vida. Necesita revisar qué lo hace ser como es, porque realmente es despreciable”. Ahí el dato.


