México aparece dentro de la nueva ruta diplomática de Estados Unidos impulsada por el secretario de Estado, Marco Rubio, para colocar el “terrorismo de extrema izquierda” en la agenda de seguridad internacional. La convocatoria, revelada por The Washington Post, prevé una reunión ministerial con representantes de más de 60 países.
La iniciativa apunta a lo que la administración de Donald Trump define como “resurgimiento del terrorismo transnacional de extrema izquierda”. El enfoque causó inquietud entre funcionarios estadounidenses, gobiernos europeos y especialistas que no observan esa amenaza bajo los mismos términos.
Documentos revisados por el diario señalan que la lista de invitados incluyó a la mayoría de los países europeos, a naciones latinoamericanas de mayor peso y a varios Estados asiáticos, entre ellos India, Indonesia y Singapur.

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Washington también pidió información a más de 20 embajadas sobre grupos extremistas de izquierda. Esa solicitud llegó a representaciones en países como Argentina, México, Italia y Albania, según personas familiarizadas con el proceso citadas por el medio. En el caso de México, no aparece un interés ligado a un grupo específico dentro del reporte, sino a una búsqueda más amplia de datos sobre posibles vínculos transnacionales. Para el gobierno estadounidense, la reunión abre una vía de cooperación en intercambio de inteligencia y aplicación de la ley a través de la frontera norte.
Tommy Pigott, vocero del Departamento de Estado, defendió el encuentro convocado, bajo el argumento de que la violencia de extrema izquierda representa “una amenaza antigua que reaparece con fuertes vínculos transnacionales y nuevas convergencias”.


