Fueron varias las instantáneas tomadas ayer en las que aparecen los presidentes Claudia Sheinbaum, Donald Trump y el primer ministro canadiense, Mark Carney, juntos, antes y durante el partido final y luego en la ceremonia de cierre del Mundial, ayer en Nueva York. Se trata —diferencias aparte— de los Jefes de Estado de los países que tuvieron en sus manos la realización de la primera Copa del Mundo trinacional. Nos dicen que en eso de ver el vaso medio vacío o medio lleno ciertamente no se puede esperar que haya cambios de fondo en decisiones que cada mandatario ha tomado en asuntos que considera estratégicos dentro de sus propias agendas; sin embargo, no deja de ser una buena señal sobre el trabajo coordinado. Hay además datos duros que no se pueden obviar, entre ellos el hecho de que la única mujer que se encontraba ayer entre las máximas autoridades que se encargaron de premiar a los ganadores fue la mandataria mexicana. Ahí el dato.

Kenia López Rabadán respalda viaje de Sheinbaum a Estados Unidos

