Treinta y cinco minutos bastaron para cerrar en Brooklyn una historia criminal de casi cuatro décadas. El juez federal Brian M. Cogan condenó este lunes a Ismael El Mayo Zambada García a cadena perpetua sin posibilidad de libertad condicional y ordenó el decomiso de 15 mil millones de dólares. Con esa resolución, la justicia estadounidense impuso su máxima pena a uno de los dirigentes históricos del Cártel de Sinaloa (CDS), organización considerada entre las más poderosas y violentas del narcotráfico mundial.
La última audiencia del capo transcurrió sin disputa sobre la pena, lejos de los grandes juicios que expusieron la estructura, los sobornos y la violencia de esa organización. Su declaración de culpabilidad, presentada el 25 de agosto de 2025, dejó al tribunal sin margen para una condena distinta.
- El Dato: El Mayo fue golpeado, atado, secuestrado y llevado a Estados Unidos en un avión privado por Joaquín Guzmán López, uno de los hijos de El Chapo, el 25 de julio de 2024.
Previo al fallo, Zambada apareció sin esposas y leyó un mensaje preparado. No intentó negar su trayectoria. “No fui a juicio porque no quería negar la verdad. Lo que hice estuvo mal. No hay justificación para ello”, declaró ante el juez. Después aceptó el castigo, ofreció disculpas y reconoció que sus decisiones causaron daño a personas, familias y comunidades.

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En ese tramo, el hombre que representó una de las figuras más herméticas del narcotráfico mexicano habló sobre el país donde construyó su poder.
Admitió que creció en un entorno donde la violencia y el crimen parecían normales, pero dejó en claro que eso no justificaba nada. Sostuvo que llega un momento en que cada persona debe hacerse responsable de sus decisiones. “Yo no lo hice, y muchas personas pagaron las consecuencias”.

México ocupó la parte más extensa de su declaración: “La violencia debe terminar. Tanto en mi país como en otros lugares afectados por este tipo de delitos, se pierden demasiadas vidas, se destruyen demasiadas familias y demasiados jóvenes quedan atrapados en un ciclo que sólo conduce a la cárcel o a la muerte”.
Después, dirigió sus palabras a quienes podrían considerar el mismo camino: “Nadie gana en una guerra como ésta”. A las nuevas generaciones les pidió elegir una ruta distinta y aseguró que el crimen no ofrece honor ni un legado duradero, sino dolor y pérdida.
La audiencia también dejó ver el deterioro físico del sentenciado. Zambada tuvo dificultades para escuchar al intérprete y le pidió hablar con mayor lentitud. La defensa informó que enfrenta padecimientos progresivos de carácter físico y cognitivo, cuyos diagnósticos permanecen bajo reserva.
Ante ese cuadro, el juez Cogan aceptó recomendar un centro penitenciario federal con servicios médicos, aunque no se precisó la instalación donde cumplirá la condena, ya que esta decisión corresponde a la Oficina Federal de Prisiones.
Cerrada la intervención de Zambada, el abogado Frank Pérez tomó la palabra para aclarar los alcances de la declaración de culpabilidad: “Mi cliente no está cooperando con los fiscales, no está acusando a ningún funcionario y no ha hecho tratos”.
El litigante sostuvo que el exlíder del Cártel de Sinaloa asumió su responsabilidad sin comprometerse a declarar contra servidores públicos, antiguos socios o integrantes de otras organizaciones.
El juez de distrito consideró justa la prisión de por vida frente a la cantidad de delitos admitidos y aceptó recomendar una institución federal con servicios médicos para atender los evidentes padecimientos físicos del septuagenario capo.
Tras anunciar la cadena perpetua, Cogan también autorizó el decomiso por 15 mil millones de dólares relacionadas con las ganancias de los delitos del cártel. La orden también alcanza recursos bajo control de descendientes, herederos o eventuales administradores del patrimonio de Zambada. Sin embargo, los fiscales admitieron que no han podido identificar ni recuperar ningún activo.
Según la acusación de Nueva York, las actividades atribuidas a Zambada abarcan desde enero de 1989 hasta enero de 2024. Otra acusación, procedente del oeste de Texas, incluyó al expediente lavado de dinero, homicidios, tráfico de drogas y secuestros registrados desde el 2000 hasta abril de 2012.
De acuerdo al Departamento de Justicia, El Mayo encabezó redes que trasladaron toneladas de cocaína, heroína, metanfetamina y fentanilo hacia Estados Unidos. La agencia federal sostuvo que la estructura bajo su mando utilizó rutas terrestres, aéreas y marítimas, además de mecanismos financieros para devolver a México miles de millones de dólares obtenidos por la venta de narcóticos.
Tysen Duva, jefe de la División Criminal, aseguró que Zambada ya no podrá corromper servidores públicos ni introducir sustancias ilegales a comunidades estadounidenses. El funcionario calificó la condena como histórica y reiteró que mantendrá los procesos contra líderes de grupos criminales transnacionales.
El fiscal federal para el Distrito Este de Nueva York, Joseph Nocella Jr., sostuvo que Zambada ordenó asesinatos contra quienes se interpusieron en sus operaciones: “Pasará el resto de su vida en una prisión de Estados Unidos, exactamente donde pertenece”. El funcionario atribuyó el resultado a la cooperación de autoridades estadounidenses y mexicanas. Tras la sentencia, las acusaciones pendientes en otras jurisdicciones federales quedarán desestimadas conforme al acuerdo judicial. Zambada García enfrentaba procesos en Washington, Illinois y California.
Condena de Zambada “es apenas el comienzo”
| Por Elizabeth Hernández |
El titular de la Administración para el Control de Drogas (DEA, por sus siglas en inglés) de Estados Unidos, Terrance Cole, advirtió que la sentencia contra Ismael El Mayo Zambada no cierra sus investigaciones y representa el inicio de nuevas acciones contra narcotraficantes, redes financieras y funcionarios gubernamentales corruptos que han participado en ese delito.
“(La sentencia) envía un mensaje claro a todos los cárteles y líderes terroristas extranjeros: por muy poderosos que se vuelvan o por mucho tiempo que eludan la justicia, la DEA no dejará de perseguirlos. Esta sentencia no es el final, apenas es el comienzo.
- El Dato: El pasado 14 de julio, el director de la DEA afirmó en un foro sobre fentanilo que existe una “conexión mortal” entre los cárteles de la droga y las autoridades mexicanas.
“Es una advertencia para todos los líderes de cárteles, organizaciones criminales internacionales y terroristas extranjeros. Si trafican con drogas letales, se lucran con el sufrimiento ajeno y amenazan a nuestras comunidades, la DEA irá tras ustedes. Ya seas un traficante de drogas o un funcionario gubernamental corrupto, la DEA irá por tí”, afirmó en conferencia en la Fiscalía del Distrito Sur de Nueva York.
Cole aseguró que la labor de la institución está lejos de concluir y anticipó medidas para afectar las estructuras económicas y operativas de las organizaciones criminales: “Nuestra labor está lejos de terminar. Desmantelaremos sus redes, cortaremos sus fuentes financieras y confiscaremos sus ganancias ilícitas”.
Sostuvo que la corrupción resultó esencial para mantener la estructura criminal atribuida al líder del Cártel de Sinaloa, quien recurrió por décadas a sobornos, influencia e intimidación para evitar acciones judiciales dentro y fuera de México. Además, acusó a esa organización de vulnerar instituciones y debilitar el Estado de derecho para favorecer sus actividades ilícitas.
“Una operación de ese tamaño no podía sobrevivir sólo con violencia y tráfico. La corrupción era esencial para la empresa criminal de El Mayo”, declaró.
Durante más de cuatro décadas, Zambada contribuyó a convertir al Cártel de Sinaloa en uno de los grupos delictivos más violentos y prolíficos, insistió. La red trasladó precursores químicos entre países, operó laboratorios clandestinos y distribuyó drogas a gran escala.

Cole afirmó que esa estructura introdujo fentanilo en comunidades de EU, sustancia que calificó como “un arma de destrucción masiva”. La magnitud de la amenaza, añadió, derivó en la designación de la organización como grupo terrorista extranjero. También prometió mantener la persecución contra quienes trafiquen sustancias mortales, obtengan beneficios del sufrimiento ajeno o amenacen a las comunidades estadounidenses. Aseguró que este delito es responsable de más de un millón de muertes en EU.
Por último, Cole dirigió un mensaje a las familias de víctimas del fentanilo: “La DEA nunca olvidará su pérdida y jamás dejará de exigir cuentas a los responsables. La justicia no tiene fecha de caducidad. La sentencia de hoy lo demuestra”.
Por su parte, el embajador de EU en México, Ronald Johnson, afirmó que la cadena perpetua impuesta a Zambada representa un mensaje para quienes introducen fentanilo en comunidades estadounidenses y provocan violencia.
“La justicia siempre alcanza a los criminales. La sentencia de cadena perpetua contra Ismael El Mayo Zambada, cofundador del Cártel de Sinaloa, envía un mensaje claro: quienes envenenan a nuestras comunidades con fentanilo y generan violencia rendirán cuentas, sin importar quiénes sean ni cuánto tiempo haya pasado”, escribió el diplomático en sus redes sociales.


