Ensimismados, apáticos con atravesar un aprendizaje y dependientes de una herramienta tecnológica que resuelva las dudas y hasta tareas, es como Alma observa a sus compañeros de licenciatura, a quienes les lleva alrededor de 10 años de diferencia.
La inteligencia artificial (IA) se ha convertido en la aliada recurrente de estudiantes que ven en ésta un ahorro de tiempo y complejidades para resolver ejercicios cuyo objetivo es reforzar su desarrollo profesional.
- El Dato: Más de 76% de los estudiantes y 75% de los docentes consultados asegura no conocer ninguna normativa institucional sobre el uso de la inteligencia artificial.
En el ciclo escolar recién concluido, autoridades educativas de distintos subsistemas, encabezados por la Secretaría de Educación Pública (SEP), realizaron la Encuesta Nacional Usos y Percepciones sobre la Inteligencia Artificial Generativa (ENIAG 2025) en la educación superior en México, que arrojó que más del 90 por ciento de estudiantes utiliza la IA de manera cotidiana o recurrente.
El resultado inquieta al también observarse que menos de la mitad, 48.2 por ciento, aseguró que verifica siempre la información que le brinda este recurso tecnológico. Ante ello, la propia encuesta acota que verificar no equivale necesariamente a aplicar un pensamiento crítico, únicamente podría tratarse de una acción para ajustar las respuestas generadas, a fin de evitar cuestionamientos o sanciones.
- El Tip: más de 80% de los alumnos considera que la IA transformará su carrera o área de estudio.
En el ejercicio para el que participaron dos mil 900 instituciones y se analizaron las respuestas de un millón 143 mil 451 estudiantes y 133 mil 582 docentes en educación superior, se observó que el uso principal que los alumnos le dan a la IA es para producir textos, que son una de las formas de evaluación más utilizadas en algunas disciplinas, por medio de ensayos, reportes o protocolos de investigación.
Otro de los planteamientos dentro de la encuesta fue el uso que se le da a la inteligencia artificial en acciones relativas al razonamiento, análisis, reflexión, creación, como un “recurso complementario en sus procesos complejos de pensamiento”, ante lo que 82.3 por ciento reconoció que lo usa en gran medida; 11.2 por ciento, poco o nada, 3.1 por ciento dijo que no sabe y 3.4 por ciento aseguró que no la utiliza para tales tareas.
Alma, estudiante de teatro en el sector público, compartió la sorpresa que le genera notar cómo algunos de sus compañeros dejan la resolución de tareas vinculadas estrictamente a la creación, criterio e imaginación humana —dada la disciplina en la que se preparan— a la herramienta digital, saltándose así el proceso creativo que deberían desarrollar y que es la base del camino que buscan seguir a futuro.
Los resultados hicieron que la autoridad educativa reconozca dentro de la encuesta que la IA no es sólo una herramienta técnica, sino que se ha convertido en un recurso que “incide en los procesos cognitivos y pedagógicos y plantea nuevos desafíos para la enseñanza”.
La encuesta también mostró que los alumnos autoperciben una mejora en su desempeño académico y que, asimismo, notan que el uso de este recurso ya transforma el curso de sus carreras o áreas de estudio: 41.4 por ciento, mucho; 39.1 por ciento, algo; 5.2 por ciento considera que nada y el 14.4 por ciento dice que lo desconoce. A pesar de la elevada utilización de la IA, ésta no deja de generar preocupación entre las comunidades estudiantiles, donde uno de cada tres manifiesta inquietudes por la información falsa y desinformación que genera este recurso. Las preocupaciones se centran en estados como Colima, Ciudad de México y Jalisco.
La llegada de la Inteligencia Artificial también ha significado otras complejidades, como la apertura de nuevas brechas institucionales sobre el dominio que hay de esta herramienta.
De igual manera, su uso va más allá de lo académico. Aunque en una dimensión menor, pero nueve por ciento de alumnos dijo que también usa la IA como apoyo emocional, por ejemplo, para pedir consejos sobre ansiedad, estrés, depresión, tristeza, sentir que alguien los escucha, simular conversaciones y buscar motivación.
Sobre este escenario, la SEP admitió que la Inteligencia Artificial ya es parte de la vida académica en México y requiere un abordaje sin mayores esperas, como parte de lo cual, a partir de dicha encuesta, se trazaron algunas propuestas, como modificar las formas de evaluación considerando el uso de la
IA, actualizar los planes de estudio y también desarrollar esquemas que garanticen que todos tengan acceso a dicha herramienta.
