Y fue la Federación Mexicana de Futbol, que encabeza Mikel Arriola, la que decidió no sumarse a la rebeldía de la UEFA que busca a toda costa parar la propuesta de Gianni Infantino de privatizar una parte del Mundial con nada menos y nada más que con integrantes de la familia del yerno del presidente Donald Trump. No había pasado mucho tiempo de que la Concacaf, a la que pertenece México, también marcara su distancia de la propuesta de Infantino por el hecho de estar, según estableció, fuera del “debido proceso”. Ah, pero resulta que la Femexfut salió a apartarse de la posición de la confederación al anunciar que se ha puesto en modalidad de “soy todo oídos” en la propuesta de Gianni. “La FMF agotará dicho proceso de estudio y análisis para tomar la decisión que más convenga al desarrollo del futbol mexicano”, refirió en un comunicado que rompió con lo que parecía una oleada opositora a la iniciativa del actual presidente de la FIFA. Tsss. O más bien: T$$$, nos comentan.
Sheinbaum: ellos tienen que resolver sus “temas”
