El refrigerador de una pequeña tienda de productos a la venta para mexicanos en Texas se ha convertido en un motivo de preocupación para miles de familias mexicanas radicadas en Estados Unidos.
La reciente alerta sanitaria emitida por las autoridades estadounidenses por un brote de Salmonella enteritidis, asociado con millones de huevos retirados del mercado, ha encendido nuevamente las alarmas entre consumidores, comerciantes y trabajadores migrantes.
- El Dato: EU reportó ayer sus primeras dos muertes por cyclospora, ambas en Michigan. El Departamento de Salud indicó que las personas tenían afecciones de salud subyacentes.
La Administración de Alimentos y Medicamentos (FDA, por sus siglas en inglés) y los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) informaron que más de 19 millones de huevos fueron retirados del mercado tras detectarse casi un centenar de contagios en al menos 17 estados y 26 hospitalizaciones.
Las investigaciones apuntan a la empresa Midwest Poultry Services, cuyos productos fueron distribuidos en entidades como Texas, Oklahoma, Arkansas, Luisiana y Nuevo México.
Aunque las autoridades mexicanas descartaron, hasta el momento, un riesgo directo para la población de nuestro país, la noticia generó preocupación entre la comunidad migrante de EU, especialmente en estados fronterizos como Texas y Nuevo México, donde el consumo de estos productos es elevado.
“Cada vez que aparece una alerta sanitaria, pensamos inmediatamente en nuestras familias. Muchos de nosotros trabajamos en restaurantes, supermercados o en el campo, y sabemos que una enfermedad puede afectar no solamente la salud, sino también el empleo”, relató Conny Becerra, una migrante originaria de Guanajuato radicada en Houston.
Sin embargo, la salmonella es apenas el episodio más reciente de una serie de emergencias sanitarias que han impactado la relación entre México y Estados Unidos durante los últimos años.
El caso más reciente corresponde al brote de Cyclospora cayetanensis, un parásito intestinal relacionado inicialmente con productos agrícolas procedentes de nuestro país.
Las autoridades estadounidenses contabilizaron más de mil 600 casos confirmados y miles más bajo investigación, mientras que la FDAde Estados Unidos y la Secretaría de Salud mexicana emprendieron pesquisas conjuntas para determinar el origen del problema.
Las sospechas recayeron sobre lotes de lechuga y otros vegetales distribuidos por la empresa Taylor Farms, aunque posteriormente la FDA reconoció inconsistencias en algunas de las pruebas iniciales.
A ello se suma el resurgimiento del sarampión, enfermedad que volvió a encender las alertas epidemiológicas en ambos lados de la frontera debido al descenso en las coberturas de vacunación y a la intensa movilidad de personas entre ambos países.
Especialistas en salud pública señalaron que la frontera compartida, de más de tres mil kilómetros, convierte a ambos países en un espacio epidemiológico.
“La movilidad humana facilita la propagación de enfermedades infecciosas, pero también obliga a fortalecer la cooperación binacional en materia de vigilancia y prevención”, explicó el epidemiólogo Alejandro Macías, quien ha advertido en diversas ocasiones sobre la necesidad de reforzar las campañas de vacunación y la supervisión sanitaria de los alimentos.
Las organizaciones de apoyo a personas migrantes sostienen que los trabajadores mexicanos suelen encontrarse entre los sectores más vulnerables frente a este tipo de crisis.
• Atentos
