Y dicen que en momentos tan complicados en que a los vecinos del norte se les hace tarde para señalar a México, los chiles jalapeños se colocaron como un nuevo aspecto de preocupación en Estados Unidos. Y no, no fue por su picor, sino por el dolor de estómago que dejó a su paso en uno que otro consumidor. Las autoridades sanitarias estadounidenses sospechan que este característico alimento de la cocina mexicana puede estar implicado ahora en el origen de un brote de salmonela que ha afectado a 345 personas en 27 estados. Según el rastreo de EU, el chile jalapeño maldoso podría provenir de un productor de Sinaloa. Nos dicen que, aunque lamentablemente las investigaciones todavía no son concluyentes y mientras descartan o deslindan responsabilidades, ya se abrió otro frente para las exportaciones agrícolas mexicanas, justo cuando el país intenta dejar atrás la polémica por los casos de diarrea explosiva asociados con la lechuga u otras enfermedades que también apuntan al cilantro y al perejil nacional. Caray.
