La confrontación entre los diputados Carlos Eduardo Gutiérrez Mancilla y Arturo Ávila generó una nueva escalada de señalamientos entre Morena y el PRI, así como llamados a la civilidad de los principales liderazgos del Congreso: la presidenta de la Cámara de Diputados, Kenia López Rabadán, y el presidente de la Junta de Coordinación Política del Senado (Jucopo), Ignacio Mier Velazco.
López Rabadán anunció que hablará con ambos diputados para hacerles un llamado a la civilidad, al respeto y a reconocer el derecho de sus pares a disentir, ya que dijo: “Es muy lamentable que los ciudadanos reciban imágenes como éstas. Los ciudadanos pagan impuestos para recibir resultados”.
- El Dato: El conflicto se originó debido a tensiones políticas relacionadas con la propuesta de Morena para iniciar un juicio político contra Alejandro Moreno Cárdenas.
La presidenta de la Cámara de Diputados afirmó que las diferencias políticas deben procesarse mediante el diálogo, incluso cuando exista un desacuerdo profundo: “Yo estoy absolutamente convencida que se necesita prestigiar la política. Y la política se hace hablando, dialogando, incluso cuando puedes estar en total desacuerdo con otra persona”.
López Rabadán también consideró que el episodio es reflejo de la polarización política que atraviesa al país y llamó a detenerla: “Esta polarización extrema nos obliga a pensar que quizá ya es momento de detener esta polarización”.
También subrayó que los diputados representan a millones de ciudadanos y que confrontaciones como la ocurrida afectan directamente la imagen del Poder Legislativo: “Los legisladores representamos a millones de personas y, evidentemente, esta escena, estas acciones que ya se han viralizado a lo largo de este día, no prestigian a la política, no prestigian al Congreso”.
Kenia López añadió: “Lo que México necesita es un país evidentemente con Estado de derecho, con leyes que se respeten y con instituciones que sirvan”.
Ignacio Mier, presidente de la Jucopo en el Senado, también cuestionó el comportamiento de los legisladores y consideró que la representación popular no puede convertirse en un espectáculo: “Somos legisladores, tenemos una responsabilidad. Eso de convertir en teatro o en circo esta honrosa representación que tenemos del pueblo de México, es verdaderamente lamentable”.
- 83.5 millones de pesos es el desvío imputado a Alito Moreno
Además, llamó a los legisladores a conducirse con serenidad y prudencia, independientemente del partido al que pertenezcan: “Valdría la pena tener a la mano un manual de Carreño y mucha serenidad en el momento de actuar como funcionarios públicos, como responsables de la confianza que nos dio el pueblo de México, independientemente del partido”.
El morenista también respondió a las acusaciones de Gutiérrez Mancilla, quien señaló a Morena por presuntamente ser proveedor de armamento para el crimen organizado, y exigió al diputado priista presentar pruebas ante la Fiscalía General de la República (FGR).
“Es muy fácil andar de lenguaraz y empacharse cuando tiene uno micrófonos y cámaras enfrente”, afirmó al exigir que “si tiene pruebas, tiene la obligación de presentarlas ante la FGR. Si no, estaría incurriendo en omisión, que es igual de grave”.
Mientras los liderazgos legislativos llamaron a recuperar la civilidad política, la presidenta nacional de Morena, Ariadna Montiel Reyes, llevó la confrontación al terreno partidista y acusó al PRI de recurrir a la violencia.
“Condenamos enérgicamente la violencia ejercida por Carlos Eduardo Gutiérrez Mancilla, diputado del PRI y operador de Alito Moreno, contra el diputado Arturo Ávila”, escribió.
Montiel sostuvo que el PRI busca intimidar a quienes cuestionan a su dirigente nacional, Alejandro Moreno Cárdenas: “El PRI responde con violencia. Anunció que buscarán y encararán a quienes cuestionen a su dirigente o a su partido”.
“La violencia no borrará los expedientes”, dijo, al advertir que el partido que encabeza continuará con sus señalamientos contra Moreno Cárdenas.
La dirigente morenista afirmó que su partido no permitirá que las amenazas condicionen sus posiciones políticas y acusó al PRI de encontrarse “en el basurero de la historia”.
Desde el PRI, el senador Manuel Añorve acusó al oficialismo de pretender silenciar a la oposición y sostuvo que Morena tendría temor ante posibles investigaciones de autoridades estadounidenses por presuntos vínculos con el crimen organizado.
Añorve cerró con una frase atribuida a Alejandro Moreno: “Nos quieren callar, pero como dijo Alejandro Moreno, ni muertos nos van a callar”.
Al referirse a la solicitud que hizo Moreno Cárdenas al gobierno estadounidense con la intención de que revise las acciones de tres consejeros del INE bajo la ley Global Magnitsky Human Rights Accountability Act; la senadora morenista, Sasil Dora Luz de León Villard, encaró la actitud “entreguista” de Alejandro Moreno al afirmar que: “No sabíamos que la oposición ya tiene oficina en Washington para ir a entregar la dignidad del país”.
En su red, la legisladora dijo que “México no tiene ni necesita tutores extranjeros”, por lo que defendió que “las decisiones del Estado mexicano le corresponden únicamente a su gobierno democráticamente electo por la gente, no a gobiernos extranjeros ni a tribunales ajenos”.
Asimismo, la morenista fue concluyente al afirmar “¡Exigimos respeto a la soberanía de nuestra patria!”
En el mismo sentido se pronunció el senador morenista, Manuel Huerta Ladrón de Guevara, quien consideró que “gobernar e integrar los Poderes de la Unión exige responsabilidad, no show mediático ni entreguismo”.
Así mismo, advirtió que “hoy las presiones no sólo vienen de la política tradicional; operan desde las cloacas del viejo régimen, el dinero y la manipulación informativa para inventar realidades. Pero la soberanía de México le pertenece únicamente a su pueblo”.
Por ello, se pronunció a favor de que “Quienes violan la ley, que la enfrenten como cualquier ciudadano. ¡Basta de engaños y traiciones a la patria!”.
