Dejan huella mayor en el sistema de salud

Queda en cifra negra 88% de las agresiones

Violencia deja en un año 2.1 millones de adultos lesionados, revela encuesta; golpes, patadas o puñetazos afectaron a cerca de 1.2 millones; se denuncian menos de 13 por cada 100 delitos

Queda en cifra negra 88% de las agresiones
Queda en cifra negra 88% de las agresiones Foto: Cuartoscuro

La violencia contra adultos dejó una huella mucho más profunda que la que alcanzaron a registrar las fiscalías del país. Durante 2023, alrededor de dos millones 164 mil personas de 20 años y más reportaron daños a su salud después de sufrir una agresión, un universo que mostró cómo golpes, heridas y otras secuelas quedaron asentados en el sistema sanitario, mientras sólo una parte de esos hechos encontró después reflejo en una carpeta de investigación.

Datos de la Encuesta Nacional de Salud y Nutrición (Ensanut) mostraron que cerca de 2.5 por ciento de las personas mayores de 20 años tuvieron que acudir a un hospital a causa de lesiones por violencia a lo largo de 2022, el último año de este registro nacional.

Entre quienes padecieron una agresión, más de 718 mil recibieron atención en alguna institución médica. Alrededor de 1.4 millones, equivalentes a dos terceras partes del total, no acudieron a ningún establecimiento sanitario. La falta de asistencia alcanzó 69.2 por ciento entre las mujeres y 62.1 entre los hombres.

  • El Dato: De los 17.1 millones de delitos estimados en 2023 donde la víctima estuvo presente, en 53.5% de los casos la víctima manifestó que participó un sólo delincuente.

El tipo de daño mostró otra dimensión del fenómeno. Los golpes, patadas o puñetazos afectaron a cerca de 1.2 millones de adultos, poco más de la mitad del total.

Las heridas por arma de fuego alcanzaron una estimación de 255 mil 800 personas y las provocadas con objetos punzocortantes sumaron alrededor de 60 mil 800.

Más de 100 mil mujeres reportaron agresiones sexuales con consecuencias para su salud. Entre los hombres, por otra parte, las lesiones con arma de fuego representaron 16.7 por ciento de los ataques declarados, más del doble de la proporción observada entre ellas, que llegó a 7.9 por ciento.

Por este motivo, el robo o asalto estuvo detrás del 56.4 por ciento de los episodios, con una estimación superior a 1.2 millones de afectados. La violencia con familiares representó 7.3 por ciento y los conflictos con novio, pareja o esposo, otro 7.5 por ciento.

Las riñas con conocidos o desconocidos reunieron en conjunto alrededor de uno de cada 10 eventos.

Casi la mitad de las agresiones contra mujeres ocurrió en la vía pública, pero el hogar concentró 39.9 por ciento, una proporción cuatro veces superior a la observada entre los hombres.

Para ellos, 57.2 por ciento de los hechos tuvo como escenario calles u otros espacios públicos y 10.1 por ciento ocurrió dentro de la vivienda.

Frente a ese panorama sanitario, la estadística criminal observó sólo los hechos que entran al sistema de procuración de justicia. El Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública (SESNSP) define la incidencia delictiva a partir de presuntos delitos registrados en carpetas de investigación iniciadas por las fiscalías estatales. Un ataque que no llega al Ministerio Público, por tanto, no forma parte de ese conteo.

La Encuesta Nacional de Victimización y Percepción sobre Seguridad Pública (Envipe) permitió dimensionar esa ausencia. Para 2023, el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi) calculó una cifra negra de 87.9 por ciento, específicamente en el delito de lesiones.

Dicho de otra forma: menos de 13 de cada 100 hechos de este tipo terminaron con denuncia y apertura de una carpeta o con alguno de esos pasos documentado por la autoridad.

A escala general, la brecha resultó todavía mayor. De los 31.3 millones de delitos estimados para ese año, apenas 10.4 por ciento llegó a denunciarse y sólo una parte de esos reportes derivó en investigación. La cifra negra nacional quedó en 92.9 por ciento, nivel que incluye hechos que nunca fueron comunicados al Ministerio Público y casos en los cuales no se abrió expediente.

Otra fuente permite seguir la ruta desde el propio sistema sanitario. El Subsistema de Lesiones y Causas de Violencia de la Secretaría de Salud (SSa) recaba información sobre accidentes, agresiones, eventos autoinfligidos y trata de personas.

Sus registros pueden relacionarse con edad, sexo, intencionalidad y tipo de daño, además de identificar características del episodio atendido. Desde 2024 también incorpora información del Organismo Público Descentralizado IMSS-Bienestar.Además, la Hoja de Registro de Atención por Violencia y/o Lesión incluye variables sobre agresor, parentesco, mecanismo utilizado y aviso al Ministerio Público.

El instrumento permite distinguir violencia familiar de aquella cometida por personas conocidas sin parentesco o desconocidas, lo que abre la posibilidad de seguir los casos desde la atención médica hasta su eventual conocimiento por las autoridades de justicia.

Lo que no se ve
Lo que no se ve ı Foto: Especial

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