Trabajadores del Seguro Social volvieron a las calles para exigir mejores condiciones laborales y externaron su rechazo a la oferta de incremento global a sus percepciones, del ocho por ciento, que acordaron el Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) y el Sindicato Nacional de Trabajadores del Seguro Social (SNTSS).
Durante las movilizaciones de ayer, personal del IMSS protestó por la defensa de su demanda salarial, con incremento directo del 10 por ciento.
“Nos mantendremos en lucha y resistencia”, advirtieron los trabajadores disidentes, quienes llamaron a sus compañeros de distintas entidades a sumarse a las protestas.

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“Para demostrar que no somos uno ni somos dos, cuéntenos bien”, expresaron durante la movilización, que en la Ciudad de México partió del Centro Médico Nacional Siglo XXI, alrededor de las 15:00 horas. La base del Seguro Social acordó rechazar una propuesta para reunirse con una comisión de la Presidencia en Palacio Nacional, pues exigían ser atendidos por funcionarios de primer nivel.

En Monterrey, bloquearon uno de los puntos de la avenida Constitución, en su cruce con Félix U. Gómez, en el centro de la ciudad.
Por la mañana, Rafael Soto, enfermero del IMSS y vocero del Movimiento Nacional de Trabajadores del Seguro Social, dijo a La Razón que los inconformes mantienen su pliego petitorio original y acusó que no existe un canal efectivo de diálogo con las autoridades.
“Estamos esperando que nos comuniquen lo que están negociando en lo oscurito. Lo que nos sacó a las calles es el tema de los insumos, la infraestructura que falta; de esto todavía no hay respuesta”, sostuvo el vocero.
El trabajador rechazó que exista una interlocución real con los funcionarios del instituto y cuestionó que las negociaciones se desarrollen únicamente con las representaciones sindicales.
“No vemos un canal real con los funcionarios. Deberían estar platicando con los trabajadores reales y no con los sindicatos ‘charros’”, afirmó.
El enfermero aclaró que la movilización que se desarrolló ayer no implicaba un paro de labores, pues los participantes acudirían a marchar después de cumplir con sus jornadas de trabajo. También señaló que los inconformes buscan que se convoque a un Congreso Extraordinario para resolver internamente sus demandas sobre la dirigencia sindical.

Previo a la marcha, Eduardo Vinicio, jubilado del IMSS, sostuvo que el movimiento continuará y cuestionó que el Gobierno federal haya minimizado la movilización del martes pasado.
El jubilado aseguró que las protestas continuarán cada ocho o 15 días hasta conseguir la salida de Rafael Olivos de la dirigencia sindical.
Además, anunció que los trabajadores mantendrán el plantón en las oficinas centrales del IMSS y en la sede nacional del sindicato, ubicada en la colonia Condesa, y llamó a sus compañeros a ocupar más secciones sindicales a partir de la próxima semana.
De acuerdo con sus cifras, hasta el momento, los inconformes mantienen tomadas siete de las 37 secciones sindicales del país.
Ante los señalamientos sobre una división dentro del gremio, Eduardo Vinicio rechazó esa interpretación y atribuyó las dificultades de organización al rápido crecimiento de la movilización.
“No es una división, este movimiento creció demasiado rápido y nos hemos estado organizando en una rapidísima curva de aprendizaje”, afirmó.
Por su parte, Octavio Fernández, anestesiólogo del Hospital de Especialidades del Centro Médico Nacional Siglo XXI, denunció que los trabajadores disidentes no fueron convocados a la mesa de trabajo que el IMSS y la dirigencia sindical anunciaron por separado durante la mañana de ayer.
Los inconformes anunciaron que el próximo 30 de octubre realizarán una nueva marcha nacional, con movilizaciones y bloqueos en distintos puntos del país, como parte de su estrategia para mantener la presión sobre las autoridades y la dirigencia del SNTSS.
ECHAN A PANISTAS. “¡Fuera, lárguense, rateros!”, fue el grito con el que trabajadores del IMSS confrontaron al dirigente nacional del PAN, Jorge Romero, durante su visita al campamento instalado frente a las oficinas centrales del organismo, en medio de las protestas por demandas salariales y laborales.
Los manifestantes también acusaron a los blanquiazules de tener “memoria corta” y les reprocharon su responsabilidad política en la desaparición del antiguo régimen de jubilaciones y pensiones del Seguro Social.
La presencia de los representantes blanquiazules derivó en un intercambio de reclamos con los inconformes.
Romero Herrera acudió acompañado del diputado federal Éctor Jaime Ramírez Barba y de la presidenta del PAN en la Ciudad de México, Luisa Gutiérrez, entre otros integrantes del partido, para ofrecer una conferencia de prensa en el lugar.

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