Compra de medicamentos

Hubo fallas de la UNOPS y tuvimos que entrar a apoyar: director del ISSSTE

Luis Antonio Ramírez afirma que instituciones intervinieron cuando se encendieron focos amarillos en almacenes; destaca que sí hubo ahorros y acabó intermediarismo; institución que encabeza, lista para afrontar nueva ola, señala; más jóvenes se contagian y defunciones son menos, pero hospitalizaciones se pueden prolongar, dice

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Director del ISSSTE, en entrevista con La Razón.Foto: Eduardo Cabrera, La Razón
Por:
  • José Gerardo Mejía

El director general del Instituto de Seguridad y Servicios Sociales de los Trabajadores del Estado (ISSSTE), Luis Antonio Ramírez Pineda, afirmó que los atrasos de la Oficina de las Naciones Unidas de Servicios para Proyectos (UNOPS) para firmar contratos provocaron el desabasto de medicamentos que encendió una alerta en el Gobierno federal para tomar decisiones y apoyar estos trabajos que el organismo internacional vio que “no eran fáciles”.

En entrevista con La Razón, resaltó que el involucramiento de autoridades federales en este proceso dio un aprendizaje “evidentemente difícil”, que provocó una transición que cambió la manera de hacer compras por fracciones a consolidadas, que evitarán el intermediarismo y no ser rehenes de las farmacéuticas, además de que permitirá adquisiciones al 100 por ciento en los próximos 30 días.

Aseguró que están listos para afrontar la tercera ola de contagios en la que, de acuerdo con las estadísticas, los jóvenes están ingresando a los hospitales con menores porcentajes de mortandad, pero sí de mayor convalecencia.

Ramírez Pineda resaltó que en 2020, en medio de la pandemia, el ISSSTE cerró con números positivos, ya que en áreas como Superissste, sus supermercados y Turissste habían operado con números rojos y con un incremento en sus costos y ahora hay la posibilidad de invertir alrededor de 25 mil millones de pesos en la compra de equipos, mantenimiento y contar con el seguro de prestaciones sociales y culturales en una mejor situación financiera.

¿Cómo está la capacidad del ISSSTE para afrontar la tercera ola del Covid-19?

Desde el inicio de esta administración ha habido siempre una consigna que nos puso el Presidente de la República de trabajar siempre en conjunto todas las decisiones del Sector Salud. En el caso de ISSSTE, nosotros pusimos los 114 hospitales que tenemos de segundo y tercer nivel a disposición del Covid, todavía estamos atentos a la evolución del mismo. Hay una inquietud de que empiece a haber algún incremento en algunas partes del país. En este momento identificamos a Baja California Sur, particularmente Los Cabos, y el día de hoy trabajamos para hacer una ampliación en nuestro hospital que está en La Paz, para ofrecer ahí más camas y médicos que den atención a los pacientes que lo requieran. En el caso de la Ciudad de México, aún no tenemos focos amarillos; en nuestros hospitales de atención Covid esperamos que no repunte, pero estamos listos en caso de que sea necesario. Ahora, lo que es un hecho es que los contagios son básicamente en personas de 18 y 39 años de edad. La gente joven de acuerdo con las estadísticas, sí están en los hospitales, pero no tienen problemas de mortandad, duran más tiempo hospitalizados, pero su capacidad de recuperación es mayor, y gracias a la vacuna no tenemos una alerta en los adultos mayores, afortunadamente las cosas están saliendo bien, pero obviamente estaremos monitoreando que no pueda haber algún problema adicional.

¿En qué se falló para que se dé ese escenario en México?

Yo creo que parte de la enseñanza que recibimos de esta pandemia es reconocer que se perdió mucho tiempo en invertir en el Sector Salud. Lo que el Presidente dijo cuando tomó posesión es que se encontró un Sector Salud desmantelado, descuidado, y efectivamente, la pandemia hizo muy evidente la necesidad de personal médico, no hay suficientes médicos internistas, enfermeras, especialistas. El segundo punto que puedo decir con toda certeza es que México necesita hacer vacunas. Se descuidó también esa área de promoción, de investigación, un centro productor de vacunas; hoy ya se está haciendo a través del Conacyt, estamos intentando hacer la vacuna Patria, pero es necesario que México también tenga su propio centro de investigación, para no estar a expensas de la producción en otros países.

¿Cómo se está dando este proceso de reactivación de servicios en el ISSSTE, están alistando esa reactivación o en qué etapa está y cuál es el programa?

Lamentablemente la presencia del Covid no nos ha permitido hacer la desconversión que queremos de las unidades médicas, tenemos un rezago en materia de atención en cirugías. Calculamos que tenemos, más o menos, como 50 mil pacientes que atender, rezagos en cirugías, pero no hemos podido hacerlo con la fluidez que deseábamos porque no podemos dejar a un lado el Covid. El ISSSTE no tiene una infraestructura tan grande en materia hospitalaria como para poder ofrecer un hospital Covid y otro hospital no Covid, por lo que estamos atendiendo asuntos de urgencia y también pacientes Covid.

¿Tienen posibilidades, en un momento dado, que imagino que dependerá del proceso de vacunación, también entre más vacunas tendrá la gente…

Sí, precisamente por eso vale la pena volver un poco a comentar que los jóvenes, son los que se están contagiando ahorita, personas entre 18 y 39 años de edad, y luego algunos de ellos requieren ser internados. Ellos, aunque no corren el riesgo, duran más tiempo hospitalizados, y pues eso significa que hay más tiempo de ocupación de camas y hay menos posibilidad de poder hacer estas desconversiones que quisiéramos.

El tiempo nos hizo ver que la UNOPS no pudo completamente con la compra y al final tuvo que pedirle y dejar que el Gobierno mexicano se hiciera cargo de otro porcentaje que no pudo hacer

Luis Antonio Ramírez Pineda, Director del ISSSTE

¿El abastecimiento de medicinas para la atención de los casos ha sido suficiente?

Estamos resolviendo el tema que obviamente está en la boca de todo mundo: qué pasa con los medicamentos normales. Yo lo que les puedo decir con mucha seguridad es ya está regularizándose, finalmente tuvimos que ponernos de acuerdo con la UNOPS para revisar qué medicamentos, qué claves no pudo licitar, y nosotros, como equipo integral del Sector Salud, asumimos esos trabajos. Estamos concretando la extensión de contratos en algunos casos, ya encontramos proveedores para otros, y entonces, esta normalidad se va a empezar a dar a partir ya del 15 de julio. Esto también es parte de un proceso de transición, un aprendizaje que ha sido evidentemente difícil, porque como Gobierno cambiamos de hacer compras muy fraccionadas a consolidadas, se decía que se compraba todo, pero no, cada quien compraba un pedacito y hoy ya logramos hacer esa demanda completa en el ISSSTE, el Seguro Social, los institutos y los estados.

Usted ha comentado que UNOPS no pudo, ¿qué tanto repercutió de manera negativa en cuanto al abastecimiento de medicamentos?

Bueno, repercutió de manera considerable, porque la idea original era que el Gobierno mexicano le pidiera a la Organización de Naciones Unidas que nos ayudara, y preguntamos si había posibilidad de que ellos pudieran comprarnos esos medicamentos a través de sus organismos que tienen. Resultó que la UNOPS y la OPS eran los brazos para hacer esta gran compra que buscábamos. Bueno, el tiempo nos hizo ver que la UNOPS no pudo completamente con la compra, tuvo que reconocerlo y al final tuvo que pedirle y tuvo que dejar que el Gobierno mexicano se hiciera cargo de otro porcentaje de compras que ellos no pudieron hacer, y en ese sentido, pues ahora nos estamos complementando, pero pues sí, la UNOPS no podrá decir otra cosa cuando en los hechos sabemos que no pudo cumplir con el 100 por ciento de lo que se había inicialmente dado, y ellos mismos también se dieron cuenta que esto no estaba tan fácil como lo habían considerado.

El director del ISSSTE, en entrevista con La Razón, ayer.Foto: Eduardo Cabrera, La Razón

¿En qué momento se da esto, esta aceptación de la UNOPS para decir: “no damos”?

Bueno, lo que pasa es que nosotros, como instituciones, empezamos a preguntarle a UNOPS, cuando empezamos a tener semáforo amarillo en los almacenes y empezamos a tener dificultades para que nos surtan con ciertos medicamentos, empezamos a preguntar, a preguntar, hasta que también, pues tocamos base con algunos laboratorios, que nos verificaron que ya tenían asignados contratos, pero no los firmaban, y en consecuencia no podían producir. Fue cuando detonó esto y, sentados con UNOPS, empezamos a preguntar: “cómo iba la asignación ya de esto, con quién se habían firmado contratos”, y ahí fue donde detectamos que ellos tenían todavía atrasos importantes y esto, obviamente, generó una alerta, donde nos obligó pues a tomar decisiones como éstas de “a ver, pues si no puedes, ¿en qué te ayudo y cómo nos coordinamos, cómo nos ponemos de acuerdo y empecemos a hacer lo que tú no puedes hacer?”, pero ese tema ya se está encausando, va bien, y yo creo que en los próximos días, semanas, se dará ya un anuncio en el cual hemos concluido la compra completa ya de medicamentos.

¿Será necesario, luego de esta experiencia con UNOPS, una especie de esquema híbrido para el abastecimiento de medicinas?

No sé al final qué vaya a suceder, porque este contrato que se hizo, este acuerdo, pues lo hizo directamente la Secretaría de Salud. La Secretaría de Salud tendrá que valorar en su momento cómo se va a trabajar posteriormente, si va a ser un trabajo complementario, si vamos a trabajar como lo veníamos haciendo o definitivamente no. Pero lo que nos queda claro es que nosotros ya encontramos el camino, ya aprendimos y veremos si al final la Secretaría de Salud decide que seamos nosotros, como sector, que trabajemos como lo hicimos ahorita o que la UNOPS nos siga complementando en la compra de medicamentos.

¿Hubo encarecimiento en este esquema a partir de que tuvieron que tocar la puerta?

No, no, no. Creo que gran parte del éxito de todo este proceso es que los propios laboratorios se empezaron a dar cuenta que sí había sobreprecios, que no lo generaban ellos, sino los propios intermediarios. Varios laboratorios cerraron sus áreas de gobierno e incluso sus áreas de ventas, porque empezaron a vender directamente al distribuidor y muchos dijeron: “pues ya no necesito yo el área de ventas, porque yo ya me voy a dedicar finalmente nada más a producir y a atender a tal distribuidor”. Hoy los laboratorios, que ya se dieron cuenta que sí se puede trabajar de manera directa, nos han ayudado mucho para que los precios bajen y va a haber ahorros considerables por esa razón, porque hemos logrado quitarnos ese intermediarismo que había y que era costoso innecesariamente. Cuando tienes laboratorios con los que puedes trabajar directamente, hay que hacerlo, y en ese sentido sí lo hemos logrado, no en todo, por supuesto, pero creo que esto va ayudar para que cada laboratorio se dé cuenta que con las reglas claras del juego, con transparencia, vamos a tener una relación nueva, diferente, más fluida, para que todo mundo pueda producir y todo mundo pueda vender al Gobierno y sea un juego de ganar-ganar.

Entonces, ¿ya no van a ser como rehenes de las farmacéuticas?

Definitivamente ya no, ya no, porque las reglas del juego ya están, ya son diferentes, ellos ya se dieron cuenta que hay un cambio completamente de la forma como se venía trabajando. Hoy, esto se hace de manera directa y la dependencia, en este caso, todo el Sector Salud del ISSSTE, únicamente vamos a tratar o se está tratando directamente con cada laboratorio en función a la clave que uno quiera. Entonces, yo sí veo que ha habido un aprendizaje de todos y en el corto, mediano y largo plazo nos vamos a ver favorecidos todos, porque vamos a gastar menos en medicamentos y aparte, también porque aprovechamos y se hizo una depuración en las claves, había muchas desfasadas, con numeraria de medicamento que ya ni siquiera se producía.

Considerando los resultados que ha tenido la UNOPS, ¿cree usted que se tendría que plantear a lo mejor este tipo de cobros, o se justificó la cantidad que se pagó a la UNOPS?

Es un tema que la UNOPS tendría que revisar, porque ofreció un servicio y eso se paga, por lo que tendrá que revisar también sus formas de trabajar, de cobrar y también ellos replantearse qué tanto realmente tienen la capacidad para ofrecer algo y cobrarlo, éste es un asunto que les corresponderá a ellos. En el caso del ISSSTE, nosotros nos sumamos al equipo que se armó con el Insabi y la Secretaría de Hacienda para poder hacer esta segunda parte de las compras, obviamente creo que esto será un asunto que la UNOPS, junto con Hacienda, tendrán que revisar, porque obviamente no corresponde el servicio con el pago, por supuesto que tiene, tendrá que revisarse, y no dudo que estén conscientes de esto.

En otro tema, sobre la contratación de personal ¿cuántas personas se van a quedar sin trabajo después de que pase esta llamada “tercera ola”?

En este momento tenemos una base que se ha incrementado por el Covid, más o menos como de 14 mil personas; el siguiente paso será cómo vamos a contratar y a redistribuir a ese personal, porque tenemos muchas unidades médicas que heredamos sin las plantillas completas o en algunos casos hay concentración de ciertas especialidades donde no se utilizan. Entonces, el primer ejercicio que vamos a llevar a cabo es buscar basificar a ese personal que lleva mucha antigüedad, muchos años trabajando sin prestaciones, ésa es prioridad número uno. La prioridad número dos también tiene que ser en función de la especialidad.

¿Cómo están las finanzas de la institución?

Tenemos aprobado por nuestro Órgano de Gobierno más de 7 mil 300 millones de pesos para el 2021. Vamos a invertir una cantidad muy importante de dinero en cada una de las clínicas que tiene el ISSSTE, pero el Covid, cosa pragmática, no nos permite meternos a los hospitales donde estamos atendiendo pacientes. Entonces, en esta primera etapa vamos a tener que trabajar en unidades de primer nivel y vamos a tener que posponer para cuando bajen los contagios, podernos meter a los otros hospitales donde hay ahorita Covid. Esto, pues obviamente significa tiempo, rezago, pero no tenemos opción. Tenemos que ir renovando el equipo, porque además son equipos muy costosos y que requieren también de instalarse, y se necesitan desocupar ciertas áreas para instalarlos y capacitar gente. El Presidente nos instruyó a hacer un plan para modernizar al instituto. Ahorita en el instituto tenemos más de 111 mil millones de pesos en las reservas, o sea, en el banco tenemos invertidos 111 mil millones de pesos, con la necesidad de usar unos 25 mil millones de pesos para sustituir infraestructura, hospitales, ampliación de los mismos.

Eso, y además, reactivar otras áreas de la institución.

No nada más el ISSSTE trabaja en Salud, nosotros también tenemos otro tipo de prestaciones que son: estancias infantiles; las de vivienda, a través de créditos de Fovissste, tenemos Pensiónissste, Turissste y Superissste. En este año 2020, como se cerró, tenemos números positivos. Super-issste y Turissste, desde hace muchos años, venían en déficit, habían generado un incremento importante en sus costos y ya logramos revertir esa tendencia; entonces en el cierre del 2020 ya en el ISSSTE tenemos el seguro de prestaciones sociales y culturales en una mejor situación financiera. Además, seguimos también dando los préstamos personales, que es un fondo de casi 40 mil millones de pesos, que hoy lo estamos haciendo de una manera más transparente, con sorteos.

Luis Antonio Ramírez Pineda
  • Formación: licenciado en Economía por el ITAM, maestría en planeación política y social por la London School of Economics and Political Science, Londres, Inglaterra; con diplomado en análisis político por la Universidad Iberoamericana.
  • Trayectoria: diputado federal (2003-2006), director general del Centro de Estudios de las Finanzas Públicas en la Cámara de Diputados, director de Finanzas del ISSSTE, asesor en la Dirección de Pemex-Petroquímica, director general adjunto de Vocería y Comunicación Social en la SHCP, director general del ISSSTE desde 2018.