Otro mexicano, a la espera de la muerte

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E n el estado de Texas está programada para el 9 de abril otra ejecución de un mexicano: se trata de Ramiro Hernández Llanas, originario de Nuevo Laredo, Tamaulipas, condenado por el homicidio de Glen Lich, un ranchero del condado de Keer, al oeste de San Antonio.

La fecha de ejecución fue emitida por un juez estatal hace dos semanas, pero apenas el pasado miércoles el Departamento de Justicia Criminal de Texas distribuyó la lista de las personas a las que se aplicará la pena capital este año.

Este reo integra la lista de los 51 condenados a muerte en EU amparado por el fallo de la Corte Interamericana de Justicia, que ordenó la revisión de estos casos porque se violaron las garantías consulares de los ciudadanos extranjeros.

De acuerdo con la acusación, basada principalmente en las declaraciones de la esposa del ranchero, la noche del 14 de octubre de 1997 Hernández Llanas atacó a su víctima con una varilla de metal hasta asesinarla y luego violó a la mujer en cuatro ocasiones. Según la mujer, el mexicano trabajó con la familia tres meses antes.

El inculpado fue detenido el 15 de octubre de 1997. Su abogado promovió que fuera llevado a otra jurisdicción, por lo que fue trasladado al condado de Bandera, donde en febrero de 2000 fue declarado culpable del homicidio y sentenciado a muerte.

Los abogados del mexicano han interpuesto una serie de recursos para evitar la pena capital. En su última apelación ante una corte federal argumentaron que el coeficiente de Hernández era menor de 70 puntos, es decir, que padece una discapacidad mental.

Sin embargo, la Corte de Texas señaló que no hay suficiente evidencia que demuestre el retraso mental. El de Hernández sería el cuarto caso amparado por el fallo de la Corte Interamericana que no se revisa en Texas.