ISSSTE Tacuba

Pacientes peligran con cuerpos en pasillos por congeladores descompuestos

Personal del hospital del ISSSTE de Tacuba dice que los congeladores no sirven; pasan junto a cadáveres de Covid quienes van a rehabilitación

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Familiares, en espera del cuerpo.Foto: Especial
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En el Hospital de Tacuba del ISSSTE —que atiende pacientes Covid-19—, los dos congeladores en los que resguardan cadáveres dejaron de funcionar desde enero de 2020 y a la fecha no los han arreglado, señala personal médico del nosocomio.

Aún sin servir, refieren, ahí se colocaban los cuerpos cuando inició la pandemia; sin embargo, ahora con el alza en torno a los decesos, se ve en la necesidad de colocar los cuerpos tapados sólo con cobijas y sin las medidas de higiene, en la zona de acceso de los derechohabientes.

En entrevista con La Razón, personal que labora en el nosocomio asegura que la situación ya es insostenible. Mayra, patóloga que pide mantener el anonimato por miedo a represalias, dice que, en los pasillos principales ya sólo sirven como bodega.

“Caben como cuatro cuerpos y dejan hasta otros cuatro en el pasillo. Es grave porque sólo los tapan con una cobija y eso pone en riesgo a todos los trabajadores, ya que no existen protocolos de prevención y los cuerpos están en el pasillo donde pasan los pacientes que van a rehabilitación y medicina interna”, aseguró la patóloga.

Otro de los problemas es que los familiares esperan junto a los cuerpos los traslados al patio, donde los colocan en ataúdes, pero esto tarda horas y genera un peligro a la salud por un contagio inminente, señala Mayra.

Afuera de los congeladores, cuerpos que ya no caben en el mortuorio sin protección ni medidas de seguridad.Foto: Especial

Por separado, la enfermera Olivia, del mismo hospital de Tacuba, afirma que algunas compañeras se han contagiado por la falta de protocolos sanitarios, pues al estar en contacto con pacientes y cuerpos, aumenta el riesgo de contraer el virus.

“Nos dan unos insumos de risa y tenemos que comprarlos por nuestra cuenta. No es posible que la gente pase al lado de los muertos y nadie les diga nada, están expuestos al contagio”, explica.

Olivia agrega que el personal de limpieza es el más expuesto, ya que no tienen el material para protegerse y no han recibido capacitación para saber cómo limpiar o desinfectar los lugares.

Sumado a esto, los utensilios con los que realizan la limpieza como escobas, mechudos y trapos con los que limpian las áreas Covid-19, se usan para todo el hospital.

Familiares y trabajadores vestidos de civil presencian las labores para colocar cuerpos en ataúdes.Foto: Especial

El personal del ISSSTE asevera que en julio pasado tuvieron la tasa más alta con hasta 16 muertes diarias; sin embargo, al paso de los meses comenzó a disminuir, y en diciembre, volvieron a registrar un alza con 12 decesos en un sólo día.

En imágenes proporcionadas a La Razón se observan dos camillas al aire libre, afuera de los refrigeradores o mortuorios; en una de ellas se encuentra el cuerpo de una persona que falleción de Covid-19. El lugar se encuentra en el pasillo que conduce al área de medicina interna y rehabilitación del hospital, por donde tienen que atravesar derechohabientes.

De acuerdo con el punto número 4 del Traslado al mortuorio de la Guía de Manejo de Cadáveres por Covid-19 en México, “el cadáver debe introducirse en una bolsa de traslado para cadáver biodegradable” y “la introducción en la bolsa se debe realizar dentro de la propia habitación”.

En la sección C Atención en la morgue, de la misma guía, se establece que “las áreas de acopio de cadáveres deberán estar bien iluminadas y con climatización”.

La patóloga Mayra señala que desde mayo, médicos y enfermeras se han quejado de la falta de protocolos e insumos para manejar la pandemia, así como la falta de capacitación a trabajadores para protegerse de alguna infección, pero sólo les que sus inquietudes las van a revisar.

  • El dato: Los reclamos del sector se repiten desde el inicio de la pandemia, ya sea por la falta de material o la aplicación de vacunas a personal que no atiende a pacientes afectados por la pandemia.