La madrugada del domingo, un hombre abrió fuego contra clientes que se encontraban en el exterior del bar Buford’s Backyard Beer Garden, en el centro de Austin, Texas, con un saldo de dos personas muertas y al menos 14 heridas, tres de ellas en estado crítico. El agresor fue abatido por la policía minutos después del ataque.
El sospechoso fue identificado como Ndiaga Diagne, de 53 años, ciudadano estadounidense naturalizado y originario de Senegal. De acuerdo con fuentes citadas por NBC News y autoridades federales, el hombre tenía antecedentes de enfermedad mental. Al momento del ataque vestía una sudadera con la leyenda “Propiedad de Alá” y una camiseta con la bandera iraní.
- El Dato: El incidente marcó el 56.º tiroteo masivo en Estados Unidos este año y el que ha tenido más víctimas hasta ahora, según datos del Gun Violence Archive.
Según explicó la jefa de policía Lisa Davis en conferencia de prensa, el individuo condujo varias veces alrededor del bar antes de detenerse. Encendió las luces intermitentes, bajó la ventanilla y disparó con una pistola hacia el patio y la fachada. Posteriormente estacionó la camioneta, descendió con un rifle y disparó contra transeúntes sobre West Sixth Street, hasta que fue confrontado por agentes, quienes le dispararon.
El FBI informó que trabaja junto con la policía local para determinar si el hecho constituye un acto terrorista. Alex Doran, agente especial de la oficina en San Antonio, señaló que se encontraron “indicadores” en el sujeto y en su vehículo que apuntan a posibles vínculos extremistas, aunque subrayó que es prematuro establecer conclusiones.
Un funcionario del Departamento de Seguridad Nacional detalló que Diagne ingresó a Estados Unidos en marzo de 2000 con visa B-2, obtuvo residencia permanente en 2006 tras casarse con una ciudadana estadounidense y se naturalizó en 2013. En 2022 fue arrestado en Texas por una colisión que causó.
- 407 tiroteos masivos tuvo Estados Unidos el año pasado
El ataque ocurrió un día después de que Estados Unidos e Israel lanzaran un operativo militar contra Irán, denominado Furia Épica, que según reportes causó la muerte del ayatolá Alí Jamenei. Autoridades federales investigan si el agresor pudo haber estado motivado por ese contexto internacional.
El presidente Donald Trump fue informado sobre lo sucedido, confirmó la Casa Blanca. Por su parte, el gobernador Greg Abbott declaró que “Texas está de luto” y advirtió que el estado responderá con firmeza ante cualquier intento de aprovechar el conflicto en Oriente Medio para amenazar a la entidad. Informó además el incremento de patrullajes en instalaciones energéticas, puertos y zonas fronterizas, así como el refuerzo de ciberseguridad y vigilancia aérea.
Mientras que el alcalde Kirk Watson destacó la rápida reacción de los cuerpos de emergencia, que llegaron en menos de un minuto tras las primeras llamadas. El jefe de servicios médicos del condado, Robert Luckritz, indicó que paramédicos ya estaban posicionados en el área y atendieron a las víctimas en cuestión de minutos.
Legisladores texanos expresaron sus condolencias. El senador John Cornyn elogió la respuesta policial, mientras que el representante estatal James Talarico pidió actuar frente a la violencia armada. La investigación continúa en fase preliminar mientras la ciudad intenta asimilar uno de los episodios más graves recientes en su distrito de entretenimiento.