Autorización excepcional

Un petrolero de bandera rusa llega a Cuba con aval de EU

La Casa Blanca señala que estudiará “caso por caso” para futuros permisos; la postura mexicana está bajo evaluación; Moscú confirma el envío de su cargamento y su apoyo

Escasez de petróleo obstaculiza bombeo y distribución de agua en la isla, el 19 de marzo. Foto: Reuters

La portavoz de la Casa Blanca, Karoline Leavitt, afirmó ayer que Estados Unidos permitió la llegada de un petrolero ruso a Cuba por “razones humanitarias”, al tiempo que subrayó que la decisión no implica un cambio en la política de sanciones vigente contra la isla.

En conferencia de prensa, la funcionaria precisó que el Gobierno evaluará “caso por caso” futuras autorizaciones para el arribo de embarcaciones con combustible. Insistió en que la medida responde a la necesidad de atender la crisis energética que enfrenta la población cubana, sin modificar el marco restrictivo establecido por Washington.

  • El Dato: The Washington Post informó el 20 de marzo que Cuba rechazó una solicitud de la embajada para importar diésel para sus generadores en medio de la escasez.

El buque Anatoly Kolodkin, con una carga de 730 mil barriles de crudo, equivalente a unas 100 mil toneladas, navega en aguas cubanas y se prevé su descarga en el puerto de Matanzas, en el occidente del país. Se trata del primer suministro de petróleo que recibe la isla en tres meses, en un contexto marcado por un severo desabasto energético.

Karoline Leavitt reiteró que la Administración mantiene su facultad de interceptar cargamentos que violen las sanciones, aunque también puede eximirlos cuando existan motivos humanitarios. En ese sentido, evitó pronunciarse de fondo sobre las declaraciones de la Presidenta de México, Claudia Sheinbaum, respecto a la posibilidad de reanudar envíos a Cuba, limitándose a señalar que cualquier decisión será evaluada individualmente conforme al marco legal.

  • 10 a 15 días va a durar todo el diésel ruso en la isla

La escasez de combustible en la isla se agravó tras la orden ejecutiva firmada por el presidente Donald Trump a finales de enero de 2026, que endureció las restricciones y bloqueó el flujo de petróleo hacia el país caribeño. La medida se sumó a la suspensión de exportaciones desde Venezuela, lo que profundizó la crisis energética que enfrenta la nación.

Desde Moscú, el Kremlin confirmó el envío del cargamento y defendió su apoyo a Cuba. El portavoz presidencial, Dmitri Peskov, indicó que Rusia continuará respaldando a sus “amigos” para garantizar el suministro energético, pese a las limitaciones impuestas por Estados Unidos. El petrolero, perteneciente a la corporación Sovkomflot, sancionada por Washington desde 2024, partió del puerto ruso de Primorsk el pasado 9 de marzo. Autoridades rusas señalaron que el cargamento podría cubrir las necesidades energéticas de Cuba durante varias semanas, en medio de una situación crítica.

En La Habana, la falta de importaciones de crudo ha derivado en apagones prolongados, racionamiento de gasolina y una fuerte contracción de la actividad económica. De acuerdo con autoridades locales, la crisis también incrementó los riesgos para pacientes con enfermedades graves, incluidos menores con cáncer, debido a las limitaciones en servicios médicos y suministro eléctrico.

Aunque el mandatario estadounidense, Donald Trump, expresó el domingo comprensión ante la situación energética cubana y afirmó que “tienen que sobrevivir”, su Gobierno mantiene la política de presión económica.