El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, afirmó ayer que estaría dispuesto a reunirse con el nuevo líder supremo de Irán si ambas partes alcanzan un acuerdo para poner fin a la guerra en Medio Oriente, en medio de negociaciones estancadas, tensiones militares y un creciente debate político dentro de Washington.
Desde la Oficina Oval, Donald Trump sostuvo que un eventual encuentro dependería directamente de la posibilidad de concretar un pacto con Teherán.
“No quiero reunirme. Pero si me reuniera, sería un honor reunirme con él. Me gustaría ver si logramos un acuerdo, pero si logramos un acuerdo, es posible que me reuniera con él”, declaró ante periodistas en la Oficina Oval.

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- El Dato: La Cámara de Representantes de EU rechazó una resolución sobre poderes de guerra en Irán impulsada por demócratas, derrotándola por 92-324 votos.
Añadió que mantendría una postura respetuosa hacia el nuevo líder iraní, Mojtaba Jamenei, pese al deterioro de las relaciones entre ambos países tras el inicio del conflicto. “Yo diría que no soy su persona favorita, pero dicho esto, probablemente sea un profesional”, afirmó.
Asimismo, reiteró además que su administración no depende de un acuerdo para acceder a recursos iraníes relacionados con el enriquecimiento de uranio. “Podríamos conseguirlo ahora mismo. No creo que pudieran detenernos aunque quisiéramos, pero no hay razón para hacerlo. Está sepultado”, expresó.
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Revés en el Congreso. Más temprano, Donald Trump reaccionó con dureza y criticó a los republicanos que votaron el miércoles en la Cámara de Representantes de Estados Unidos una resolución destinada a limitar la capacidad del presidente para iniciar acciones militares contra Irán sin autorización del Congreso.
“¿Quién haría algo tan antipatriótico?”, escribió en Truth Social. “Los cuatro republicanos son otra historia completamente distinta: ¡son unos oportunistas! Deberían avergonzarse de sí mismos”, afirmó.
Los legisladores Thomas Massie, Tom Barrett, Warren Davidson y Brian Fitzpatrick fueron señalados directamente por el presidente tras respaldar la medida.Diversos sectores políticos interpretaron la votación como una señal de desgaste en el control de Trump sobre algunos miembros republicanos de cara a las elecciones legislativas de noviembre.
UNIDAD INTERNA. Mientras tanto, en Irán, el líder supremo, Mojtaba Jamenei, llamó a la población y a las autoridades a mantener la unidad nacional frente a lo que describió como una estrategia impulsada por Estados Unidos e Israel para debilitar al país.
Durante un mensaje difundido con motivo del aniversario luctuoso del fundador de la República Islámica, Ruholá Jomeini, el dirigente afirmó que Teherán enfrenta una “guerra híbrida”.
“El enemigo malicioso, después de haber sufrido derrotas y, especialmente, tras recibir golpes decisivos tanto en el campo militar como en el ámbito social y político, experimenta una humillación profunda”, expresó.
Mojtaba Jamenei acusó a Washington y Tel Aviv de intentar sembrar miedo, desesperanza y división dentro de la sociedad iraní. También pidió a los funcionarios evitar acciones que generen frustración entre la población.
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“El papel de los responsables públicos es especialmente importante. Cualquier acción que provoque pesimismo, desconfianza o frustración entre la población constituye una forma de ayuda al enemigo”, añadió. A su vez, el presidente iraní, Masud Pezeshkian, respaldó el mensaje del líder supremo y reiteró la necesidad de preservar la cohesión nacional. “Inspirados en las enseñanzas del Gran Imán y del Líder Mártir de la Revolución, renovamos nuestro pacto con el Líder Supremo”, manifestó.
“HUMILLANTES”. En tanto, en Líbano, el grupo chií Hezbolá rechazó el acuerdo preliminar de alto al fuego anunciado tras las conversaciones sostenidas entre Israel y representantes libaneses en Washington. El líder de la organización, Naim Qassem, calificó las negociaciones como “humillantes” y aseguró que no reconoce ningún pacto que no contemple el fin total de la ofensiva israelí.
“No nos hemos comprometido con nadie a no resistir la agresión ni a responder a ella. Mientras la agresión persista, la enfrentaremos con toda nuestra fuerza”, afirmó. Naim Qassem insistió en que cualquier cese de hostilidades debe aplicarse de manera integral y contemplar la retirada israelí del territorio libanés.
“Nuestra única preocupación es detener la agresión, un cese al fuego integral y la retirada israelí”, reiteró.
En tanto, el comandante de la Fuerza Quds iraní, Ismaeil Qaani, respaldó públicamente la postura de Hezbolá y sostuvo que la “exigencia mínima” es que Israel vuelva a las posiciones previas al conflicto. “Los combatientes libaneses pronto verán los frutos de su valiente resistencia”, afirmó.
Pese a ello, el presidente de Líbano, Joseph Aoun, señaló que el acuerdo podría representar la última oportunidad para detener la escalada militar y afirmó que el alto al fuego podría entrar en vigor en 24 horas una vez que las partes formalicen su aceptación.
Por su parte, el primer ministro libanés, Nawaf Salam, defendió la vía diplomática como la opción más rápida para detener la destrucción y facilitar el regreso de miles de desplazados. “Lo que hemos exigido en estas negociaciones no es nuevo: la retirada israelí completa de nuestra tierra y el retorno de nuestra gente a sus hogares”.
Después de semanas, el ejército libanés entró ayer a la aldea sureña de Dibbine, tras el retiro del ejército israelí.


