Irán acusó ayer a Estados Unidos de utilizar el Mundial de futbol para “humillar y discriminar a otras naciones”, al denunciar obstáculos para el ingreso de jugadores, árbitros e invitados al país previo al arranque del torneo.
El portavoz del Ministerio de Exteriores iraní, Esmaeil Baqaei, afirmó que una Copa del Mundo debe servir para unir a los pueblos y fomentar la competencia deportiva, no para profundizar diferencias políticas.
El funcionario contrastó lo que calificó como un trato “inapropiado e irrespetuoso” en los puntos de entrada de Estados Unidos con la “cálida y cortés bienvenida” que, según dijo, ofrece México a las delegaciones participantes.
Asimismo, el presidente de la FIFA, Gianni Infantino, lamentó la situación del árbitro somalí Omar Abdulkadir Artan, y recordó que el organismo deportivo no puede intervenir en las decisiones migratorias de los gobiernos. A su vez, Irán advirtió que podría abandonar un partido si durante los encuentros se exhiben banderas no autorizadas o se lanzan consignas contra el equipo nacional.
