La Corte Suprema de Estados Unidos declaró ayer ilegal la orden ejecutiva del presidente Donald Trump que buscaba limitar la ciudadanía por nacimiento para hijos de personas indocumentadas o con visas temporales. Con esa decisión, el máximo tribunal determinó que ese derecho lo protege la Decimocuarta Enmienda de la Constitución y que no puede ser modificado mediante un decreto presidencial.
El fallo representa un duro revés para una de las principales promesas del magnate en materia migratoria. Donald Trump había firmado esa orden el primer día de su segundo mandato, con el objetivo de impedir que obtuvieran la ciudadanía automática los niños nacidos en territorio estadounidense cuando ninguno de sus padres fuera ciudadano o residente permanente legal.
- El Dato: LA CORTE Suprema mantiene vigente el principio constitucional que durante más de 150 años reconoce como ciudadanos estadounidenses a quienes nacen en el país.
La decisión fue redactada por el presidente de la Corte Suprema, John Roberts, quien sostuvo que la medida presidencial contradice la Constitución. “La ciudadanía, entonces y ahora, es el derecho a tener derechos: a participar libremente en nuestra comunidad política”.

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John Roberts añadió que quienes redactaron la Decimocuarta Enmienda extendieron esa garantía a toda persona nacida libre en Estados Unidos y concluyó: “Hoy cumplimos esa promesa”.
- El Tip: Los jueces Samuel Alito, Neil Gorsuch y Clarence Thomas respaldaron las restricciones propuestas por Trump.
El tribunal explicó que los menores nacidos en Estados Unidos de padres que permanecen en el país de manera ilegal o con un estatus migratorio temporal están sujetos a la jurisdicción de EU y, por ello, adquieren la ciudadanía desde el nacimiento conforme a la Constitución.
La resolución mantiene una interpretación constitucional aplicada durante más de siglo y medio, según la cual cualquier persona nacida en el país obtiene automáticamente la nacionalidad, salvo excepciones específicas, como hijos de diplomáticos extranjeros o integrantes de fuerzas de ocupación enemigas.
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CAMBIAR LA LEY. Tras conocerse el fallo, el republicano manifestó su desacuerdo y llamó al Congreso a intervenir. En una publicación en Truth Social aseguró que la decisión era perjudicial para el país y pidió que los legisladores actuaran de inmediato.
“El Congreso debería empezar hoy a trabajar para poner fin a la costosa e injusta ciudadanía por nacimiento para nuestro país”.
Afirmó que no sería necesaria una reforma constitucional y sostuvo que bastaría con aprobar una ley respaldada por la Presidencia. Sin embargo, ese camino también enfrentaría fuertes obstáculos políticos y legales.
Más tarde escribió en la misma plataforma y, en tono irónico, felicitó al presidente chino, Xi Jinping, al asegurar que el fallo representaba una gran victoria para China.
Durante años, Donald Trump y distintos sectores conservadores han argumentado que existe el llamado “turismo de nacimiento”, mediante el cual algunas personas viajan deliberadamente a Estados Unidos en las últimas etapas del embarazo para que sus hijos obtengan la ciudadanía estadounidense. Algunos republicanos consideran que esa práctica plantea riesgos para la seguridad nacional debido a posibles vínculos con el Partido Comunista Chino.
El mandatario también sostuvo que la Decimocuarta Enmienda fue malinterpretada durante décadas y que originalmente sólo pretendía otorgar la ciudadanía a los antiguos esclavos y sus descendientes después de la Guerra Civil. No obstante, la Corte rechazó esa interpretación y reafirmó que el texto constitucional protege ampliamente el derecho a la ciudadanía por nacimiento.
La Decimocuarta Enmienda fue ratificada en 1868, después de la Guerra Civil estadounidense, conflicto que puso fin a la esclavitud y dejó sin efecto la decisión conocida como Dred Scott contra Sanford, emitida en 1857, mediante la cual la propia Corte Suprema determinó que las personas de ascendencia africana no podían ser consideradas ciudadanas.
CONTROVERSIA CONTINÚA. Antes de conocerse la sentencia, especialistas calculaban que la medida afectó el estatus legal de entre 250 mil y 255 mil bebés cada año y que millones de familias se verían obligadas a demostrar la ciudadanía de sus hijos recién nacidos.
La directiva presidencial ordenaba a las agencias federales dejar de reconocer la ciudadanía de menores nacidos en EU cuando ninguno de sus padres fuera ciudadano estadounidense o residente permanente legal (titular de la tarjeta verde).
Diversas organizaciones civiles acusaron al gobierno de promover una política discriminatoria contra inmigrantes. Cecillia Wang, directora legal nacional de la Unión Estadounidense por las Libertades Civiles (ACLU), celebró la resolución del tribunal.
“La decisión del tribunal reafirma una promesa estadounidense fundamental: si naces aquí, eres ciudadano. Un presidente no puede cambiar la Constitución por decreto ejecutivo”. La abogada sostuvo además que la cláusula de ciudadanía de la Decimocuarta Enmienda fue una conquista alcanzada tras años de lucha por los afroestadounidenses para terminar con un sistema de castas y garantizar la igualdad ante la ley.
Por su parte, el presidente de la Cámara de Representantes, Mike Johnson, afirmó que el Congreso debe hacer “todo lo que sea posible” para abordar el tema, aunque reconoció que todavía desconoce cuál sería la solución legal adecuada y cuál sería el procedimiento para intentarlo.
Por su parte, el exabogado de Donald Trump, John Eastman, expresó su decepción por la decisión, aunque consideró significativo que la votación fuera cerrada. A su juicio, el argumento constitucional impulsado por la administración tenía mayor solidez de la que muchos especialistas reconocían, y estimó que el asunto podría regresar a la Corte Suprema mediante una futura reconsideración o un nuevo caso.


