UN SINIESTRO en una fábrica de calzado de la ciudad de Jinjiang, en la provincia china de Fujian, dejó al menos 28 personas muertas ayer, informaron medios estatales. El fuego comenzó alrededor del mediodía en la planta de la empresa Huiteng, donde había 239 personas.
Las autoridades evacuaron a 213 trabajadores y visitantes. Dos fallecieron tras ser trasladados a un hospital y, posteriormente se confirmó la muerte de otras 26 personas que habían sido reportadas como desaparecidas.
De acuerdo con las primeras investigaciones, el incendio inició en la planta baja del edificio de cinco pisos. Materiales y componentes para fabricar calzado, considerados altamente flamables, favorecieron la rápida propagación de las llamas. Además, suelas y otros objetos apilados en las escaleras dificultaron el acceso de los equipos de emergencia.
Más de 500 rescatistas participaron en las labores, mientras 183 bomberos y 35 vehículos lograron controlar el incendio tras unas cuatro horas. El presidente Xi Jinping ordenó una investigación inmediata y exigió que los responsables rindan cuentas. El propietario de la fábrica y otros encargados fueron detenidos, mientras las cuentas de la empresa quedaron congeladas.



